El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha inaugurado esta mañana la flamante plaza de Domingo Calvo Jiménez, en honor del fallecido propietario del bar Los Palacios, una figura muy querida por la barriada de Pedro Salvador.

El emotivo acto, amenizado por un quinteto de violines de la escuela «Andalucía Música», contó con la presencia del delegado del Distrito Bellavista-La Palmera, Rafael Belmonte, y de los portavoces de las entidades vecinales Bermejales 2000, Pineda y Pedro Salvador, de la que surge esta iniciativa hace ahora un año.

Jesús Santos, de la AVV P. Salvador, junto a las hijas de Domingo Calvo / Fran Piñero

Jesús Santos, de la AVV P. Salvador, junto a las hijas de Domingo Calvo / Fran Piñero

«Domingo siempre se caracterizó por su solidaridad hacia aquellos vecinos que lo reclamaban, y por ser un colaborador nato con todas las causas que mejoraban el barrio», explicó Jesús Santos, presidente la asociación de vecinos, que entendía que era de justicia «este reconocimiento a una persona que fueron ejemplo en vida».

Como si de una celebración familiar se tratara, los amigos y vecinos, si es que fuera posible hacer distinción en este caso, no dudaron en acudir y expresar «lo guapas que van María del Mar y Margari», las hijas de Calvo, al tiempo que inmortalizaban el momento de descubrir el rótulo bajo el clásico damasco rojo.

Con sus semblantes, suscribieron cada palabra de Luis Roldán, amigo de la familia. Por ejemplo que «Domingo fue un buen hombre, un buen padre y marido, y un buen tabernero, de los de tiza en la oreja».

inauguración oficial de la plaza / Fran Piñero

inauguración oficial de la plaza / Fran Piñero

«Seguro que lo está celebrando ahí arriba con su mujer, Maruja, con su hijo, Miguelito, con Pepe el pintor, Salvador el Peluquero, Eduardo Recio y Luis, mi padre», añadió repasando nombres clave en la historia reciente del barrio.

«Si llenar el hueco de un padre es difícil, por experiencia, llenar el de una madre es aún más complicado, y sé que Domingo consiguió que se notara lo menos posible», comentó el alcalde antes de dar paso a Margari.

La hija mayor del desaparecido no pudo contener las lágrimas al agradecer al Ayuntamiento y a la comunidad esta distinción, «a una persona honrada, honesta, trabajadora, y humilde».

La plaza, que conecta la barriada con La Palmera, es un agradable y modesto enclave que tiene mucho que ver con el homenajeado.

«Domingo siempre quiso mediar, huía de la discusión y la polémica. Era un hombre tranquilo que intentaba preservar las tradiciones e identidad de Pedro Salvador, orgulloso a partes iguales de su localidad natal y de vivir en Sevilla», explicaba Zoido en referencia a muchas tertulias mantenidas en el local, desde su juventud en Reina Mercedes.

Una historia «con corazón»

Como informó Clara Pazos en un reportaje de SevillaCiudad, Domingo Calvo llegó a la barriada hace 54 años, abriendo un bar (Los Palacios) que terminó por dinamizar la vida del entorno. Sobre todo gracias a su carácter paciente, confidente y generoso.

Hoy mismo recordaban aquella vez en que un cardiólogo, con consulta en el barrio, visitó el establecimiento una vez que «el tabernero» ya faltaba, y propuso un brindis por su memoria.

El alcalde en el interior del bar los Palacios / F.P.

El alcalde en el interior del bar los Palacios / F.P.

«Si esta vida me ha merecido la pena, en parte es gracias a ti, porque tengo el orgullo de decir que no había conocido el corazón humano hasta que te encontré», fueron las sentidas palabras que exclamó y que hoy han vuelto a sonar en el interior del bar de la calle Guadalbullón, donde no faltan las fotos de gratas vivencias de su histórico dueño.

«Era un padre para todos», explicaba un cliente. «El día de su entierro había tal cantidad de gente en el tanatorio que el conductor del coche fúnebre nos preguntó quién era nuestro padre, porque no había visto nada igual».

Hoy ese recuerdo es de alegría. La de contar, entre las calles del barrio por el que tanto luchó, con una plaza dedicada a su añorado Domingo Calvo.