El Antiquarium de la plaza de la Encarnación, que hace tan sólo un mes ha reabierto sus puertas tras siete meses de obras por deficiencias de construcción y mantenimiento, ha necesitado de una nueva obra de urgencia debido a la aparición de una gotera sobre uno de los mosaicos romanos.

Estas filtraciones, procedentes de uno de los establecimientos de la plaza de abastos, se solucionaron de forma rápida la semana pasada y fue la empresa Sacyr, concesionaria del Metropol Parasol, la que se encargó de los trabajos.

Cabe recordar que este espacio expositivo tuvo que ser clausurado el pasado 30 de enero después de que se produjera la caída de una puerta. Desde entonces, además del arreglo de dicha puerta, se acometieron el del resto de las existentes en la instalación, así como diversas obras de mejora para solventar problemas de filtraciones y goteras que habían aparecido en los últimos meses y que no habían sido subsanados con anterioridad.

En lo que se refiere a las puertas, se aliviaron el peso de las mismas al quitar de cada una de ellas una de las hojas de cristal que les conferían más peso. Además, se reforzaron las sujeciones para que no se vuelva a producir un incidente como el del pasado enero. En cuanto a las filtraciones y las goteras, se sustituyeron algunas placas de pladur de distintas zonas de la instalación que estaban deterioradas.

Los trabajos que el ICAS había contratado estaban, hace un mes, pendientes de algunas mejoras. En concreto, se centraban en el arreglo de dos aparatos de aire acondicionado y de una línea de luz que está pendiente de ser sustituida.