Arqueólogos de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía están documentando la parte de la muralla de la desaparecida Puerta Osario que fue descubierta a raíz de unas obras de demolición de un inmueble ubicado en la esquina entre las calles Puñonrostro y Valle.

Según informaron fuentes de la Delegación, una vez finalizado el estudio arqueológico, se emitirá un informe que se presentará en la Comisión provincial de Patrimonio, que es el organismo responsable de determinar las medidas de conservación del lienzo de muralla hallado.

Asimismo, en función de dicho informe, la Comisión de Patrimonio estimará si hay que modificar el proyecto de edificación previsto en el solar que ha quedado tras ser derribado el edificio que, según atestiguan los vecinos de la zona, se encontraba en mal estado y albergaba un comercio cerrado y una vivienda en la primera planta deshabitada.

De la antigua muralla de Sevilla no queda solo lo que se ve. Hay restos ocultos a los ojos de la mayoría de los sevillanos, algunos de los cuales sirven incluso como medianeras entre edificios y muchos han salido a la luz con la ejecución de nuevos proyectos.

La Puerta Osario de Sevilla era una de las puertas de acceso con que contaba la muralla de la ciudad. Es fruto de la ampliación de la Isbilya musulmana llevada a cabo por los almorávides en el Siglo XII. El Cabildo Municipal ordenó su derribo en 1868.