Un museo en plena Plaza Nueva. El Ayuntamiento de Sevilla abre las puertas de su sede a las visitas turísticas a partir de este mismo lunes. Los turistas que decidan acceder a la Casa Consistorial tendrán a su disposición un servicio de audioguías en hasta siete idiomas.

Inglés, alemán, francés, japonés o ruso, entre otros. Los visitantes podrán acceder al Ayuntamiento a partir de hoy 21 de enero de lunes a jueves en horario de 16,30 a 19,30 horas, mientras que los sábados abrirá en un único pase a las 10,00 horas. La visita está pensada para grupos de hasta 45 personas. Las visitas tienen un precio de cuatro euros para todas aquellas personas que no estén empadronadas en la ciudad, un coste que incluye audioguía o visita guiada, si el turista quiere hacer uso de estos servicios.

En este marco, se ha realizado una musealización del edifico con carteles informativos de las principales estancias y bienes muebles que alberga, que se completa con el servicio de visitas guiadas o audioguías para atender a la mayoría de los visitantes extranjeros hasta en siete idiomas.

Sánchez Estrella presenta las audioguías«Vamos a abrir la Casa Consistorial a las visitas, a todos los sevillanos y turistas que llegan a la ciudad y que quieren conocer el rico patrimonio que alberga el edificio, tanto artístico como histórico», subraya la concejal de Cultura, María del Mar Sánchez Estrella, que insiste en que «toda la historia de Sevilla se refleja en los muros de esta casa». La delegada visitó la sede del Ayuntamiento de Sevilla para hacer la presentación de las audioguías junto con el autor del libro «Patrimonium Hispalense», el profesor Luis Méndez.

Más de cuatro siglos de historia

La historia del Consistorio sevillano está estrechamente ligada a la de la ciudad y se remonta a 1248 cuando Fernando III instaló el primer Concejo hispalense en el desaparecido Corral de los Olmos, un edificio mudéjar que compartía espacio con el cabildo eclesiástico. Andando en el tiempo, a comienzos del siglo XVI comenzaría la construcción de un nuevo edificio para uso exclusivo del ayuntamiento, con un lenguaje de corte renacentista. Las obras se iniciarían en 1527 en la plaza de San Francisco con diseño del arquitecto Diego de Riaño.

A partir de entonces empieza a tomar cuerpo la historia de un inmueble con un complejo proyecto iconográfico que intentará rememorar el clasicismo de la antigua Híspalis, vinculada a Hércules y Julio César y, posteriormente, con el imperio de Carlos V. Se convertirá así en el primer edificio plateresco construido en España entre 1527-1534 y que será objeto de sucesivas ampliaciones, con nuevas dependencias que darán paso a una fachada abierta a una nueva plaza.