«Estrechas callejas, faroles, rejas y un cielo azul. Barrio legendario de Santa Cruz». Una de las zonas más turísticas de Sevilla también es una de las más cantadas. La antigua judería está presente en las letras de numerosas composiciones de artistas como Cantores de Híspalis, Los del río o No me pises que llevo chanclas, que suponen una publicidad impagable para fomentar las visitas a una de las partes más románticas del centro de la ciudad.

Uno. Cantores de Híspalis. «Barrio de Santa Cruz». «Fuente, cadenas; naranjos, almenas; y un portalón. Patio de Banderas, nido de amor». Esta estrofa, extraída de la letra compuesta por Pascual González, hace referencia a varios hitos de la antigua judería, una zona en la que abundan las fuentes, los naranjos y en la que el visitante queda impresionado por las vistas de la Catedral y la Giralda desde el portalón del Patio de Banderas.

El grupo se formó en 1976 en Sevilla, con el nombre de Los Macarenos. Acompañados de músicos del llamado «rock duro», cantaban a la solidaridad, la justicia, contra la opresión, etc. El grupo estaba formado entonces por Fali (Rafael Ojeda), Juani (Juan Luis Calceteiro), Ricardo Pujol y José Antonio Rúa. Cuando llegó Pascual González se fue Ricardo y entonces pasaron a llamarse Cantores de Híspalis.

Dos. No me pises que llevo chanclas. «Bolillón». Las intrincadas y laberínticas callejuelas del barrio de Santa Cruz dan para secuencias de persecuciones y tramas disparatadas. «Bolillón» es uno de los ejemplos más notorios de esta teoría y sus responsables, No me pises que llevo chanclas, llevaron este disparatado enredo sobre el menudeo a lo más alto de las listas de éxitos en el año 1989.

La banda de Los Palacios, los genuinos creadores del movimiento musical agropop, estaba liderada por los hermanos Begines, Pepe (el cantante) y Álvaro (que hizo sus pinitos en el mundo del cine dirigiendo la película musical «¿Por qué se frotan las patitas?»). Para mitómanos, este dato que muestra su repercusión. Tal era la expectación que levantaban sus actuaciones que Los Chanclas fueron los únicos artistas que repitieron actuación en directo en la Expo 92, «de Sevilla capital», el 11 de agosto y en la clausura, el 12 de octubre.

Tres. Los del río. «Sevilla tiene un color especial» quizás sea el mejor eslogan que ha vendido la imagen de ciudad. «Sevilla enamora el cielo para vestirlo de azul. Y hasta el sol duerme en triana y la luna en santa cruz», las referencias de Antonio y Rafael, Los del Río, son múltiples en la discografía de estos dos vecinos de Dos Hermanas que llevan juntos desde el año 1962.

Treinta años más tarde, con motivo de la Exposición Universal de Sevilla, el dúo nazareno graba la canción «Sevilla tiene un color especial», que se convirtió en el himno oficioso del evento y tuvo una gran repercusión. Los del Río tienen en su haber el haber cantado a la Madre Teresa de Calcuta, al Papa Juan Pablo II, a los Reyes Juan Carlos y Sofía, a Jacqueline Kennedy y, si se apura mucho, haber contribuido a la reelección de Bill Clinton a la presidencia de los Estados Unidos con su hit «Macarena». Su último guiño, la participación de Los del Río en la película «Ocho apellidos vascos», la cinta española más taquillera de la historia.

Cuatro. Rafael de León, Salvador Valverde y Manuel Quiroga. «Ay, Maricruz». Muchos artistas han cantado a «la más bonita der barrio de Santa Cruz». Carlos Cano, Ana Belén, Marifé de Triana, Estrella Morente han cantado este tema que hace alusión al «viejo barrio judío, rosal florido». El trío Quintero, León y Quiroga es responsable de algunas de las más célebres canciones populares españolas del siglo XX, como Tatuaje, Ojos verdes, A ciegas, A la lima y al limón ¡Ay pena, penita, pena! o Con divisa verde y oro.

Rafael de León, en colaboración con Salvador Valverde, escribió el cuplé «Bajo los puentes del Sena» ideado para ser estrenado por la cupletista Raquel Meyer; y las también populares «¡Ay, Maricruz!»; «María de la O», «Triniá» y «Ojos Verdes», entre otras.

Cinco. Antonio Molina. «Están clavadas dos cruces». «Sevilla tuvo que ser con su lunita plateada testigo de nuestro amor bajo la noche callada». Sevilla debe esta canción a Carmelo Larrea, un compositor nacido en 1907 en Bilbao. «Dos Cruces», que inicialmente se llamaba «Soledad», le sirvió a Gregorio Barrios para consagrarse como cantante melódico, sobre todo en Madrid. Este bolero también fue grabado en España por Ana María González y por Juan Legido y Los Churumbeles de España, una versión que tuvo mucha popularidad en latinoamérica. Aunque el culpen de esta canción llegó en el año 1972, en la voz de Antonio Molina.