«Hasta luego, no adiós». El Espacio Endanza deja su programación cultural tras 14 años de actividad, primero en su sede de la calle San Luis y, desde 2007, en el Centro de las Artes de Sevilla (CAS). «Me retiro un rato con la idea de volver», asegura su responsable y cofundadora, Isabel Blanco.

Punto y aparte. La escena cultural sevillana se queda sin uno de sus referentes, la sala Endanza, principal programador de danza de la capital, abandona su actividad. Una decisión difícil para su responsable, Isabel Blanco. «Las condiciones de trabajo no me lo permiten; las económicas, tampoco», asegura. «Simplemente, no hay dinero», garantiza.

Isabel BlancoEndanza -lugar de creación- nació en 1999 para ofrecer su apoyo a las compañías y grupos, principalmente noveles, en la tarea de creación y difusión de sus obras coreográficas, teatrales o escénicas, entendido lo escénico en su sentido más amplio: danza, flamenco, teatro, música y demás artes visuales y gráficas.

Cursos, talleres, muestras de trabajo, pases de vídeo y cine así como debates y charlas. Tras 14 años, de investigación y búsqueda de nuevos lenguajes y formas de expresión artística, en 2013 no quedará nada.

«Voy a aprovechar para ver las cosas con perspectiva y distancia», asegura Blanco. La responsable hasta la fecha de la programación de Endanza ha lamentado que tras su marcha no queden espacios para la programación específica de la danza. «Quiero replantear o enfocar el proyecto», explica.

Sin ayudas públicas

«2013 va a ser horroroso, no hay dinero, solo recortes», confiesa Isabel Blanco. «No puedo decir a las compañías que actúen gratis. No creo en eso porque, entre otras cosas, tienen que comer», detalla la responsable de este espacio. «El año pasado me arruiné y tal y como está la situación, no puedo arriesgarme», asegura.

El cierre del Espacio Endanza llega en un momento de reconocimiento del sector. El pasado martes, la Asociación Escenarios de Sevilla, otorgaba a Isabel Blanco el Premio de Honor como reconocimiento a su carrera. Unos premios que se entregaron en la sala La Fundición, en la gala de clausura del Festival Internacional de Artes Escénicas de Sevilla.

Además, el fin de la programación en el CAS llega con un público «fidelizado, que ha llenado la sala todos los fines de semana», afirma Blanco.«Hay público, con interés en la danza», confirma.

En 2014 se conocerá si, como bien dice, es un hasta luego o Sevilla deberá entonar su adiós definitivo a uno de los locales culturales de la ciudad.