El restaurador Enrique Gutiérrez Carrasquilla está llevando a cabo una intervención el el tríptico del Maestro de la Mendicidad, propiedad del Ayuntamiento de Sevilla, y que está considerado como uno de los orígenes del Renacimiento en Andalucía. Esta restauración se enmarca dentro del proyecto «Patrimonium Hispalense», del Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), y se está llevando a cabo desde el pasado mes de junio, junto a la pintura del Cristro crucificado de Juan Gui Romano.

El «Tríptico del Maestro de la Mendicidad» corresponde cronológicamente al periodo de la introducción de los modos del Renacimiento italiano en la pintura sevillana del primer tercio del siglo XVI, un periodo que todavía hoy, a excepción de la figura de Alejo Fernández, continúa siendo en gran parte desconocido a pesar del ingente número de pintores por entonces activos en la ciudad.

Esta obra representa a la Virgen con el Niño flanqueada por San Bartolomé y San Miguel, y algunos expertos lo comparan con el Tríptico de Santa Margarita conservado en la Iglesia de Santa María de Carmona, que se halla también en un estado de conservación bastante deficiente.

Este cuadro procede del antiguo Asilo de la Mendicidad de San Fernando, donde se hallaba colocado en el muro de entrada de la capilla. La institución, abierta en 1846, se ubicó en las anteriores dependencias del Hospital del Cardenal Cervantes o de San Hermenegildo, fundado a su vez en el siglo XV, aunque por el momento no es posible determinar si la pintura pudo proceder de este último hospital o de alguna otra institución, puesto que al Asilo de la Mendicidad llegaron así mismo pertenencias de otros establecimientos de caridad suprimidos.

Restauración
La obra, que estaba expuesta en la Sala Capitular alta de la Casa Consistorial, se está interviniendo en el vestíbulo del propio Ayuntamiento, a cargo de Enrique Gutiérrez Carrasquilla. La tabla presentaba un estado de conservación muy deficiente, sobre todo en lo referente al soporte, con la afección de insectos xilófagos y numerosos focos de pudrición. La capa pictórica, muy cuarteada, estaba cubierta por una leve capa de barniz aplicada en la última intervención a principios de los noventa en que fue limpiada.

Según indica Gutiérrez Carrasquilla, «los trabajos se están centrando en la limpieza superficial de la pintura, eliminación de elementos ajenos y sobre todo en la consolidación del soporte». Previo al inicio de los trabajos se procedió a la «desinsectación» mediante la una técnica en la que se envolvió al cuadro en una burbuja con gases inertes herméticamentete cerrada. Asimismo, se ha realizado un profundo estudio con infrarrojos para conocer en detalle el dibujo original, que está siendo recuperado.

Cristo crucificado
La segunda de las obras intervenida es una pintura sobre lienzo que representa a Cristo Crucificado. Pintado en 1611 por el pintor de origen italiano Juan Gui Romano, se expone en el ala sur de la planta baja del edificio municipal.