¿Se imaginan cómo puede sonar un villancico cantado por más de 6.000 personas? Si quieren resolver esa incógnita solo tienen que acudir el próximo domingo, día 23 de diciembre, a la Plaza de San Francisco y entonar el «Oh, Blanca Navidad» junto al cantante sevillano Hugo Salazar. En juego, un récord que traspasa fronteras.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Delegación de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, ha programado para este próximo domingo una cita con tintes de reto. «El mayor evento navideño jamás cantado», lo definen desde el Consistorio.

Cuando los relojes marquen las 19.00 horas, en la fachada del Ayuntamiento que da a la Plaza de San Francisco se proyectará la letra del villancico «Oh, Blanca Navidad», que será interpretado en directo por el joven cantante sevillano Hugo Salazar. El aforo de dicho espacio ronda las más de 6.000 personas. De completarse dicha capacidad, se podrá hablar de récord, no oficial, pero sí oficioso.

Un hito en castellano

De hecho, unas búsquedas por la Red y por el libro Guinness de los Récord solo muestra un hito superior al que se pretende conseguir en Sevilla, pero no con los mismos condicionantes. La cifra a batir está en Seíl. La fundación Hong Myung-Bo logró que 15.111 personas reunidas por un partido de futbol de caridad en Seúl, Corea del Sur, entonarán canciones navideñas al mismo tiempo. La interpretación de los villancicos duró 15 minutos y fue obtenido el 25 de diciembre del 2010. En el caso de la propuesta sevillana, sería en plena calle y en castellano.

El objetivo que se persigue con esta actividad, según ha explicado el delegado de Participación Ciudadana y Coordinación de Distritos, Beltrán Pérez, es el de contribuir a «posicionar a Sevilla en todos los rincones del mundo como destino turístico y de ocio». El Ayuntamiento espera que la imagen de los sevillanos cantando «traspase fronteras» con la difusión que el evento pueda llegar a alcanzar a través de los medios de comunicación y de internet, al igual que está sucediendo con la repercusión del mapping, que «está dando la vuelta al mundo» y es seguido en más sesenta países, según el delegado.