El alcalde, Juan Ignacio Zoido, ha visitado la Galería del Grutesco, que abrirá de nuevo al público a partir de mañana lunes 11 de agosto. «El año pasado nos vimos obligados a clausurar esta galería por una cuestión de seguridad. El estado ruinoso que presentaba el forjado superior, con desprendimientos de parte del revestimiento del techo, afectaba incluso a la estabilidad de este elemento estructural». El Patronato del Real Alcázar aprobó la intervención mediante un presupuesto inicial de 235.968 euros que después, se ha visto incrementado en 159.989 euros por las actuaciones de sustitución de las instalaciones, que dotan de servicio a esta Galería y a su ornamentación e iluminación, lo que ha supuesto una inversión total de 395.957 euros.

El proyecto ha consistido en la sustitución del forjado de la cubierta y solado de la Galería superior, sustitución de las instalaciones de conducción, alimentación eléctrica y de  telefonía que discurren por dicha galería y suministran el abastecimiento de parte del Alcázar, pintura, enjalbegado de paramentos interiores, herrajes y saneado de los muros de la Galería y paramentos interiores del torreón de la puerta de Marchena, renovación de la iluminación interior, señalización y balizamiento de la galería superior e inferior.

Según Zoido «con esta obra se pone en uso una parte importante de la historia de Sevilla sin correr riesgos innecesarios. Los sevillanos y todos los turistas podrán acceder de forma segura a la Galería del Grutesco, elemento relevante del Alcázar, desde donde se contemplan de forma única los jardines históricos».

La muralla de los siglos XII y XIII se transforma a principios del XVII por el arquitecto milanés Vermondo Resta, Maestro Mayor del Alcázar desde 1603, a la muerte de Lorenzo de Oviedo. Se transforma la función defensiva de la muralla por un elemento de recreo, ocio, contemplación de los jardines, puramente estético y ornamental de estilo manierista. En 1612 comienza a construir el elemento frente al estanque de Mercurio con un cuerpo bajo organizado por dobles pilastras y rematadas en ménsulas superiores con estípites. Los elementos arquitectónicos se recubren con rocas, acentuando el origen manierista. Es como un arco triunfal que se refleja en la lámina de agua del estanque. En 1613 comienza el tramo perteneciente al frente del Jardín de las Damas, compuesto por arquerías con dovelas labradas rústicamente sobre columnata de jaspe y mármol con capiteles reaprovechados. La planta inferior (antigua muralla) se redecora con numerosas hornacinas de medio punto. Termina la galería sobre el Jardín de la Alcoba a la altura del Cenador de Carlos V mediante la construcción de un mirador. «Es en este espacio donde anualmente se celebran los conciertos de las Noches de los Jardines, teniendo como fondo de escenario una imagen única, la del Grutesco. En definitiva es una de las obras cumbres del Alcázar y de las aportaciones más importantes al manierismo local» ha concluido el Alcalde.