La historia reciente de Sevilla cabe en una colección de sellos. A través de unos papeles de apenas unos centímetros cuadrados se puede revisar la Exposición de 1929 o la de 1992. Un peculiar punto de vista, en buena parte, gracias a la Sociedad Filatélica Sevillana, que expone estos días en  Sala Gonzalo Bilbao del Ateneo de Sevilla.

La muestra, que contiene algunas colecciones con reconocidos galardones nacionales, está compuesta por cuatro compilaciones entre las que destaca un «exhaustivo estudio de diseño y fabricación de la serie ‘Caprichos de Goya’ de 1930 para la Quita de Goya de la Expo de 1929». Esta recopilación se sellos y material documental es «única en el mundo y muy difícil de ver», explica el presidente de la Sociedad Filatélica Sevillana, Rafael Rodríguez.

La exposición también aborda un estudio, por parte de Gabriel Camacho Rosales, de una serie realizada en la Barcelona republicana de 1938 que tiene como protagonista el 150 aniversario de la Constitución de Estados Unidos; y correspondencia epistolar del doctor Thebussem, Mariano Pardo de Figueroa, un personaje importante en la filatelia y primer cartero honorario. La muestra la completan dos colecciones que vinculan Sevilla con la filatelia. «Una investigación de todos los sellos creados que guardan relación con la ciudad desde la Glorieta de Bécquer a los pabellones de las autonomías de la Expo del 92.

Sevilla en los sellos
«Se podría plantear una exposición con un perfil cronológico sobre la ciudad pero sería mucho trabajo», explica el tesorero de la Sociedad Filatélica Sevillana, Luis de Lara Martínez, autor de varios sellos con motivos sevillanos. En su haber tiene una colección dedicada a las extintas puertas de Sevilla u otra con los puentes de la ciudad.

Esta sociedad filatelica se fundó en 1933 y actualmente tiene unos 300 miembros entre numerarios y corresponsales, con presencia en América y Europa. La historia de la filatelia se remonta a 1840 cuando se crea el primer sello en Inglaterra. «Nació, empezó a falsificarse y también a coleccionarse», explica el presidente.

«Antiguamente no existía la televisión, ni el fútbol para entretener el tiempo», relata Rodríguez. «Se escribía muchísimo y era muy normal coleccionar las estampitas que llegaban con las cartas, así nació la filatelia», detalla el presidente. Las principales formas de coleccionar: por temas o por lugares.

Hasta la fecha, la filatelia se siguen manteniendo. En parte, para poder explicar la historia de ciudades. Pequeños reductos de papel que narran acontecimientos que un día sirvieron para ilustrar un sello.