Atrás quedó el eslogan «Do you speak English?» con el que multitud de academias intentaban conseguir clientes en la pasada década de los 90. Ahora la tendencia en auge es aprender chino y, en mitad de esta moda, Sevilla ofrece todas las posibilidades a los nuevos estudiantes: desde escuelas especializadas a, como novedad, la posibilidad de hacer los exámenes oficiales de HSK, un hito en la ciudad.

Un total de 87 personas se han presentado este pasado domingo a los exámenes oficiales de chino HSK, una titulación expedida por la Hanban, una institución china de la que dependen los Institutos Confucio (equivalente chino a los Institutos Cervantes). En Sevilla, esta organización ha acreditado a La Casa China (Cabeza del Rey don Pedro,15) como centro examinador oficial en la ciudad. En Andalucía, la prueba se realiza en Córdoba, Huelva, Málaga y Granada, además de Sevilla.

El chino mandarín es la lengua más hablada en el mundo, según datos de Ethnologue -www.ethnologue.com-, con 873 millones de hablantes nativos y 178 millones que lo hablan como segunda lengua. Su influencia global está en claro aumento y es la lengua que se habla en la segunda economía del mundo.

«El chino, una vez superado el miedo, es muy agradecido y fascinante», asegura el director Cultural de La Casa China, Miguel Gentil, arquitecto de profesión que mantiene vínculos con el gigante asiático. Según explica, llevan más de un año en conversaciones con la Hanban para conseguir la acreditación. «Estamos muy contentos, no solo porque somos pioneros, también porque hemos conseguido traer la prueba a Sevilla», detalla.

El perfil de los examinados va desde los profesionales que aprenden chino para mejorar su competitividad laboral, no solo en el extranjero sino en España -que tiene cada vez más vínculos comerciales con China-; a aquellos «enamorados de la cultura china, un grupo minoritario pero con más nivel», afirma Gentil. «También hay preadolescentes que han estudiado la lengua en sus escuelas o jóvenes de orígenes chino que han llegado adoptados a España pero que han mantenido la relación con su cultura», enumera.

La prueba se realiza en seis niveles, del HSK1 al HSK6, equivalentes «aproximadamente» del A1 al C2. En Sevilla, la mayoría de los estudiantes se han presentado para el HSK1 y dos, niveles básicos que demuestran que el aprendizaje de este idioma está todavía en niveles bajos. «El chino tiene una ventaja, es muy fácil para unos niveles básicos de comunicación; eso sí, conforme se avanza se complica muchísimo», detalla Gentil.

Para el desarrollo de la prueba han llegado a Sevilla personal chino enviado desde Madrid y, con ellos, los exámenes. Sobres lacrados y custodiados que demuestran la pulcritud de la prueba. Las respuestas irán de Sevilla a Madrid y de ahí a Pekín, donde se corregirán. Los resultados se conocerán en un mes.

Fotografía: Jesús Granada