Los contendientes calientan antes del encuentro. Cerveza para hidratarse. Los aficionados empiezan a ocupar sus localidades. Ejercicios de estiramiento y últimas consignas. La grada murmura las alineaciones. De un lado, rojo y blanco; de otro, las trece barras verdiblancas. No es fútbol, arranca el derbi poético en La Carbonería.

El derbi con más arraigo del balompié nacional tiene su réplica el ámbito cultural. Los colores rojo y verde sirven de excusa para llamar la atención sobre la poesía. Porque, ¿el fútbol tiene carga poética? «Sí, hombre; qué no es poesía en el fútbol. Es poesía desde que entras al estadio y hueles a césped y pipas», responde Iván Onia, que defiende los colores del Real Betis Balompié.

Derbi poético en la CarboneríaLectura poética «con un poquito de guasa», define Martín Lucía, uno de los organizadores -responsable de Ediciones En Huida- que luce la elástica del Sevilla Fútbol Club. «Intentamos siempre dar un plus para llevar la poesía a la gente», explica. La iniciativa, que se celebra por primera vez, parte de la «necesitad de organizar actividades culturales», relata. Pero esta vez, salpicando los poemas con altas dosis de fútbol. «Hay que aprovechar el tirón del derbi», insiste Martín.

«Nos gusta el fútbol, mucho», confiesa Marín. «No sabía que hubiese poetas sevillistas», replica Iván. Ambos contendientes guardan sus estrategias antes de que dé inicio el encuentro. Aunque, a juzgar por lo visto en el calentamiento, se ve clara la tendencia. «He basado mis jugadas en los futbolistas y personajes más relevantes del Betis: José Manuel Soto, la abuela del Betis, El Pepsi, Lopera…», adelanta el sevillista Martín, quien tiene en el futbolista Reyes un referente «Es arte y poesía pura», defiende. El bético ve su reflejo en Nosa Igiebor, «porque me tomo la poesía como el fútbol», detalla.

Los jugadores saltan al terreno de juego. El Betis, en seria desventaja por incomparecencia de uno de sus efectivos. Arranca el encuentro. Primer ataque sevillista.

Francisco, «to er mundo al suelo»,
Olivera, palo al vuelo,
Martagón el balón reventando.
Kanouté marcando en Getafe,
llámalo superioridad, no gafe,
Javi Navarro de cabeza empatando.
Media vuelta: Antoñito monta el taco,
media defensa por tabaco,
el busto con desolación.
Vamos mi Sevilla,
este viernes campeón.