El tiempo parece detenido en el 14 de diciembre de 2012. Solo el minutero del reloj avanza en unas instalaciones que acumulan polvo. El árbol de Navidad, símbolo de fechas pasadas, recibe a los escasos visitantes provistos de potentes linternas. Ese día, el techo del edificio quebró llevándose los recuerdos de los socios y dejando un incierto futuro en el Club de Natación Sevilla.

La calle Trastamara, situada en el Casco Antiguo, es testigo desde hace más de 80 años de un movimiento revolucionador en el deporte amateur de Sevilla. Una historia interrumpida bruscamente tras el desplome de parte del techo del edificio del Club Natación Sevilla. Afortunadamente, sin daños personales. A día de hoy, nada. Sin actividad y con la incertidumbre planeando sobre el futuro.

Instalaciones del Club Natación vacíasHace escasas fechas, el Club Natación Sevilla celebró una Asamblea General Extraordinaria para poner en conocimiento de los socios las acciones emprendidas «para superar la difícil situación económica y social de la entidad y solicitar a los socios asambleístas un voto de confianza a la Junta Directiva para llevar a cabo las iniciativas que se propusieron».

En primer lugar, «se descartó la posibilidad de reparar el techo de la piscina porque al importe de dicha actuación habría que añadir las deudas que habría que afrontar a corto plazo, lo que hace inviable esa solución al carecer de crédito para ello», explica el presidente del Club Natación Sevilla, Luis Esquivias.

En la asamblea, «se estimó más viable la construcción de una instalaciones de nueva planta, financiándose la obra mediante la explotación o venta de las plazas de aparcamiento y trasteros que podamos acomodar en cuatro plantas bajo la cota cero», detalla Esquivias. «Sobre la cota cero se construirá el nuevo Club ajustando los volúmenes y superficie construida al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU)», explica el presidente. «Ya se han iniciado los procedimientos administrativos para adecuar el proyecto a los requerimientos de Patrimonio», asegura Esquivias.

Esta operación se realizaría sin coste para el Club Natación Sevilla como contraprestación de la entrega de la propiedad de las plazas de aparcamientos al grupo constructor.

El presidente ha pedido que se tenga en cuenta el valor que supone tener una institución como el Club Natación Sevilla. «Pedimos que a la hora de adoptar una solución se considere que formamos parte del patrimonio inmaterial de la ciudad y el arraigo de este club en la sociedad sevillana», confiesa Esquivias.