La revista «Let’s go with Ryanair», una guía turística sobre los destinos a los que vuela la conocida aerolínea irlandesa de bajo coste, dedica una de sus crónicas a la ciudad de Sevilla, mencionando expresamente los antiguos corralones de la calle Castellar. En un párrafo dedicado este popular y polémico enclave, la revista destaca la oferta de ocio y arte del enclave, sus fórmulas para «eludir» las normativas municipales y su «animado» ambiente.

Los corralones de la calle Castellar, en pleno casco histórico de Sevilla, son un antiguo conjunto de garajes y talleres actualmente reconvertidos como espacio de ocio. Sus locales, muchos de ellos constituidos como asociaciones para poder funcionar, han atraído en los últimos meses la atención del turismo juvenil que visita la ciudad de Sevilla. Recientemente, la Policía Local precintaba diez de estos locales como consecuencia de una actuación derivada de las denuncias vecinales.

Pues bien, la publicación digital «Let’s go with Ryanair», que difunde información turística relacionada con los destinos incluidos en la red de conexiones aéreas de la conocida aerolínea de bajo coste da cuenta y promociona, por cierto, este particular enclave. Bajo el título «Sevilla al descubierto», esta página web tiene colgada una crónica turística de Sevilla que, entre otras cosas, menciona ampliamente la oferta y situación de los corralones.

Esta publicación, da cuenta de los corralones como un antiguo «taller de reparaciones de coches» actualmente reconvertido en «almacén de artes conocido oficialmente como asociación cultural» que «elude» las normativas municipales que prohíben la apertura de bares después de las dos de la madrugada, «a menos que se posea una licencia (de apertura) más costosa». «Abre tarde y permanece abierto aún más tarde. Encontrarás un bar flamenco, una discoteca, varios bares de atmósfera senegalesa con música y baile, así como un espectáculos artísticos alternativos y una colección de puestos de venta de arte», explica esta crónica.

«El ambiente es animado, la cerveza es barata y se ve tan de moda como el este de Londres. Las noches pueden continuar hasta la mañana», finaliza el párrafo dedicado a los corralones.