El Ayuntamiento de Sevilla, gobernado por Juan Ignacio Zoido (PP), ha diseñado un proyecto de reordenación del entorno de la Basílica y el Arco de la Macarena que se acometerá a partir del próximo mes de octubre para «simplificar el movimiento de tráfico rodado» de esa zona y «aumentar la seguridad de peatones y ciclistas», entre otros objetivos.

Así lo ha explicado este viernes en una rueda de prensa el alcalde, que, en compañía del concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Maximiliano Vílchez, y del hermano mayor de la Macarena, Manuel García, ha detallado que el Consistorio aprobará este proyecto en el próximo mes de junio, de forma que las obras, que tendrán un coste de licitación de 350.000 euros, comenzarán en octubre y está previsto que se prolonguen durante aproximadamente cinco meses.

Arco de la MacarenaEn concreto, este proyecto de reordenación se llevará a cabo entre la calle Bohórquez y el Arco de la Macarena, y entre las calle Macarena y Resolana, que coincide en ser una zona «transitada por muchos sevillanos y turistas» al ser «la más próxima a la fachada de la basílica», y se traducirá en la construcción de una única plataforma de un solo pavimento y un solo nivel en la que se mantendría una zona de carga y descarga y una parada de taxis.

Además, la obra contempla también la pavimentación, con material de granito, del acerado y de la plataforma, en cuyo borde se va a reservar un carril para los vehículos que acceden por la calle Bécquer y la parada de taxis.

De esta manera, según ha explicado Zoido, los coches entrarían a la calle San Luis por el Arco a través de un semáforo de tráfico alternativo, una opción que, según ha subrayado, «no suprime ningún movimiento de acceso o salida a San Luis, sino el tráfico junto a la basílica».

Objetivos del proyecto

Entre los objetivos «fundamentales» de este proyecto figuran, según el regidor, «aumentar la seguridad de peatones y ciclistas» que transitan por la zona, así como «mejorar el espacio» en el que se va a llevar a cabo y lograr que la Basílica tenga «una mayor presencia» y «recupere su esplendor».

Además, el Ayuntamiento también tiene intención de llevar a cabo una «progresiva ampliación» de los espacios destinados a los peatones en ese entorno, ya que, según ha admitido Zoido, la «aglomeración» de éstos a determinadas horas en la puerta de la Basílica ocasiona «la invasión de espacios destinados a la calzada», lo que «genera inseguridad y molesta a los conductores».

Asimismo, la obra se va a realizar de forma conjunta con la empresa metropolitana de aguas (Emasesa), ya que contempla también labores de mejora en la red de abastecimiento y saneamiento existente, además de la renovación de la instalación del alumbrado público, para lo cual se contempla «la renovación de las canalizaciones y elementos de la red de alumbrado», incluyendo la «adaptación parcial» del alumbrado artístico del Arco de la Macarena que ya existe.

Reurbanización del entorno de San Gil

Por otra parte, y al margen de esta actuación, Zoido también ha avanzado que la Gerencia de Urbanismo trabaja además en otro borrador de proyecto para reurbanizar el entorno de la parroquia de San Gil, situada también en las proximidades del Arco de la Macarena, para que «todo el tratamiento que tenga la zona sea de la misma calidad» y se realice a partir de «los mismos principios».

Dicha actuación, con la que la zona «recobrará la dignidad que nunca debió perder», permitirá además recuperar una plaza a la que el Ayuntamiento pretende bautizar, a propuesta de la Hermandad de la Macarena, con el nombre de esta agrupación, según ha anunciado el alcalde en presencia del hermano mayor de la Macarena, Manuel García.