Más capacidad, menos olores y más estéticos. Los vecinos del Casco Antiguo disfrutarán en breve de las ventajas que ofrece el soterramiento de contenedores. El Ayuntamiento de Sevilla está realizando pruebas en los más de 65 depósitos de basura repartidos por el centro de la ciudad. En los próximos días se pondrán en servicio y se dirá adiós a los cubos tradicionales.

Esa despedida traerá consigo contenedores que aumentan la capacidad de los 700 litros actuales a 5.000, con lo que la frecuencia de paso de los camiones de recogida podría aumentar para adecuarse al nuevo volumen de los depósitos. El nuevo sistema evitará el rebusqueo, al tener un cierre que impide el acceso al interior del tanque. De este modo también se reducen los olores y la limpieza en la zona. En cuanto al depósito de la basura, el nuevo sistema no aporta novedades. Los usuarios deberán arrojar los residuos orgánicos a partir de las ocho de la tarde y hasta las once de la noche.

El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha presenciado en la tarde de este miércoles una de las pruebas que la empresa municipal Limpieza Pública y Protección Ambiental (Lipasam) está realizando a los nuevos contenedores soterrados para la recogida automática de residuos. En total, el Ayuntamiento repartirá en servicio 65 nuevos depósitos, de los que 33 están preparados para la recogida selectiva y permiten el reciclaje, en 22 puntos de la ciudad. A estos habrá que sumar ocho más repartidos a lo largo de la calle Almirante Lobo, en donde la Gerencia de Urbanismo está realizando unos trabajos de mejora.

A los inconvenientes generados por estas obras hay que sumar otras tantas provocadas por los hallazgos de interés arqueológico que, como en el caso de la plaza de Pilatos, han modificado la ubicación prevista. El alcalde ha asegurado que se han encontrado la «red de abastecimiento que unía los Caños de Carmona con la cisterna de acumulación de agua situada en la Plaza de la Pescadería». Esta misma circunstancia se ha repetido en la calle Martín Vila, donde se han desplazado para sortear los restos de una muralla romana del siglo I.

Acompañado del concejal de Urbanismo y Medio Ambiente, Maximiliano Vílchez; y concejal la delegada del distrito Casco Antiguo, Amidea Navarro, Zoido ha inspeccionado uno de los dos camiones que Lipasam ha adaptado para poder realizar la retirada de la basura. El sistema de soterramiento de contenedores que se ha empleado «es el más moderno, el más fácil y más cómodo», según el alcalde, y permite «eliminar el impacto visual y los olores» del Casco Antiguo. El presupuesto es de 1,5 millones de euros.

«Con esta operación mejoramos el servicio que actualmente Lipasam da en el centro de la ciudad, potenciando el reciclaje, ya que se están instalando un número importante de contenedores para las distintas fracciones reciclables (vidrio, envases y papel y cartón)», ha explicado el alcalde. «Estas iniciativas forman parte de un conjunto de medidas que Lipasam está aplicando, con el objetivo de mejorar notablemente la imagen de la ciudad», ha concluido Zoido.