El portavoz municipal socialista, Juan Espadas, considera «otro desatino y otra arbitrariedad más de la zona azul de Zoido» la potestad que a partir de ahora tiene en sus manos el delegado de Movilidad para autorizar la exención del pago por aparcamiento para vehículos privados de «personas investidas de autoridad, o que ostente cargo oficial», tal y como recoge la nueva ordenanza de circulación aprobada de forma urgente y por sorpresa en el último pleno ordinario del curso político.

Para Espadas «es un privilegio inaceptable» esta alteración de la norma y la exención en la obligatoriedad del pago del vehículo particular «cuando se está imponiendo sin consenso, por ordeno y mando, sin participación ni diálogo una zona azul en la que todo el mundo paga y más de lo que se pagaba antes, que grava a los trabajadores, a los vecinos, a los comerciantes y a los estudiantes sin que además se haya planteado alternativa alguna y sin que ni siquiera se hayan entregado los bonos prometidos por Zoido hace meses».

El cambio en la normativa que permite al delegado de Movilidad autorizar la exención del pago para vehículos privados de autoridades se produce tras el rechazo de una alegación presentada por Aussa en la tramitación de la ordenanza de circulación. En la ordenanza fiscal en la que se estipulan las exenciones al pago de zona azul se recoge expresamente que «esta excepción no alcanza a vehículos de propiedad particular que aún perteneciendo a personas investidas de autoridad, o que ostenten cargo oficial, sean utilizados por éste en el ejercicio de sus funciones». Sin embargo, en la ordenanza de circulación recién aprobada, el gobierno reproduce esta misma idea con la inclusión de «salvo que estén expresamente autorizados», una coletilla sobre la que Aussa presenta alegación al poner en duda «cómo y en qué condiciones se tiene que otorgar dicha autorización». Movilidad rechaza la alegación y argumenta que será esta área municipal la que resuelva «mediante una autorización administrativa».

Espadas recuerda a Zoido que el origen «del masivo rechazo ciudadano con la ampliación de la zona azul está en la arbitrariedad de las decisiones que se están tomando, sacándolas del debate público, sin transparencia y utilizando para ello la vía de las resoluciones. Así es como se ha decidido duplicar el número de plazas, qué calles son zona azul, qué categoría y qué precio tienen, y así es como ahora se pretende decidir excluir del pago a quien el gobierno quiera».

«Por mucho que el PP se empeñe en repetir una mentira no se convertirá en verdad: la zona azul es puramente recaudatoria, no está justificada por ninguna estrategia de tráfico y además no está consensuada como demuestra que ni siquiera se hayan sentado a conocer la opinión de las plataformas vecinales y de trabajadores constituidas», concluye.