El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha anunciado este jueves que se han iniciado los trabajos para la eliminación de las catenarias metrocentro en el mes de septiembre entre el Prado de San Sebastián y el Archivo de Indias. A preguntas de los periodistas, tras presentar la XVIII edición de la Bienal de Flamenco, Zoido ha apostado por la ejecución de las obras para que «cuando se pase por San Fernando no haya tantos cables y esté todo limpio».

Así, cabe recordar que a finales de junio la comisión ejecutiva del consejo de administración de Tussam, a propuesta de la Comisión de Contratación, aprobaba la eliminación de las catenarias en el trazado antes citado del tranvía a través de la adjudicación del proyecto a Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF).

El presupuesto para la eliminación de estos aproximadamente dos kilómetros de catenarias está fijado en 112.600 euros, a lo que hay que sumar el coste de las obras complementarias para la adaptación de las zonas, como la sustitución de pavimentos, conformando un total de 245.000 euros. Además, desde el Ayuntamiento se asegura que no habrá cortes del servicio durante los meses que duren las actuaciones.

Coincidiendo con la ampliación del recorrido hasta San Bernardo en 2011, ya se procedió a la eliminación de las catenarias desde Plaza Nueva hasta el Archivo de Indias. Desde entonces, han evolucionado los sistemas de acumulación rápida de energía que permiten disponer de tramos o recorridos sin catenaria de mayor longitud que hace unos años, manteniendo la alta calidad de servicio de este modo de transporte.

El sistema que se implantará, denominado ACR y diseñado por CAF, está basado en el empleo de ultracondensadores, que se colocarán en las unidades que prestan actualmente servicio en el tranvía, permitiendo que la energía se cargue en las paradas, en aproximadamente los 20 segundos de tiempo empleados en la subida y bajada de los viajeros, y se emplee en el recorrido posterior entre ellas. En 2011 ya se instaló un prototipo en la parada de Plaza Nueva, que ha sido validado desde el punto de vista técnico y mejorado estéticamente.

Se va a dotar además a las cuatro unidades tranviarias con una batería adicional de ión-litio que complementará el sistema de autonomía basado en el sistema ACR. El sistema también mejora la eficiencia energética de la línea tranviaria como consecuencia del aprovechamiento de la energía generada en el frenado, con un ahorro del 20 por ciento, llegando a bajar el coste energético de una hora de servicio del tranvía a tan sólo 4,8 euros y suponiendo un total de más de 25.000 euros de ahorro al año en la factura de consumo eléctrico.