Izquierda Unida (IU) llevará una moción al Pleno de la Junta Municipal del Distrito Casco Antiguo de este martes en la que reclama, de un lado, la «suspensión inmediata» del proceso emprendido por el Gobierno de Juan Ignacio Zoido (PP) para vender Encarnación 5 y 6 y, de otro, pide la recuperación del uso original de este edificio con objeto de destinarlo al realojo de personas en situación de emergencia social.

Junto a esta demanda, la federación de izquierdas propondrá también la celebración de un debate extraordinario sobre este tema en el siguiente pleno de distrito. Y para ello solicitará la presencia y comparecencia del delegado de Urbanismo y Medio Ambiente, Maximiliano Vílchez, a fin de que «rinda cuentas y escuche la opinión de los vecinos y entidades al respecto».

Así lo ha anunciado este lunes el portavoz municipal de IU, José Manuel García, quien defiende que el PP ha de reconsiderar su voluntad de hacer caja con esta operación y, en su lugar, debe aprovechar dicho inmueble para «paliar el grave problema de vivienda que actualmente afecta a tantas familias sevillanas».

En este sentido, García ha sostenido que una medida de tal calado «no se puede adoptar» sin consenso y de forma unilateral, como quiere hacer el Gobierno de Zoido. De ahí que su fuerza política abogue, como mínimo, por la apertura de un proceso participativo y abierto, del que forme parte el tejido asociativo y ciudadano del Casco Antiguo, «para que entre todos definamos los usos de Encarnación 5 y 6».

En la moción de IU se recuerda que el referido inmueble fue escenario de uno de los más «vergonzosos desahucios» producidos en Sevilla en los últimos años y se explica cómo, a raíz de aquel caso, el Gobierno local anterior lo expropió con el propósito de rehabilitarlo y albergar allí viviendas para personas con escasos recursos. «Pero las prioridades del PP, lamentablemente, son otras», ha denunciado García.

Desde Izquierda Unida se teme, además, que esta operación no genere ningún beneficio para la ciudad en tanto que en la cesión pretendida por el PP no se concreta ni el uso ni las contraprestaciones sociales que se derivarían de la misma. De modo que «no es descartable la aberrante paradoja de que un edificio destinado al realojo de familias necesitadas se termine convirtiendo en un hotel de lujo», se precisa en la moción.

Asimismo, IU recalca que este intento de venta tiene lugar en un contexto de recesión económica y, al hilo de esto, avisa del perjuicio que dicha operación podría significar para la hacienda local y del «negocio redondo» que, en paralelo, supondría para el comprador. Así, ha alertado de la posibilidad de que, con este proyecto del PP, se recupere la «senda especulativa» que en su día «quisimos evitar con la expropiación».

Por todo ello, García ha vuelto a reclamar a Zoido que dé marcha atrás en esta medida, «injustificada» y de «dudosa ética», pues, según ha enfatizado, «no es de recibo que el alcalde sólo piense en recaudar dinero a cuenta de este edificio, en vez de dedicarlo a proteger un derecho humano esencial como el de la vivienda».