«Me comprometo a no escuchar reggaeton porque esa música promueve el sexismo». El Salón de Plenos del Ayuntamiento de Sevilla ha acogido este viernes una sesión del Pleno Infantil por la Igualdad que se celebra con motivo del Día Internacional de la Mujer. La delegada de Asuntos Sociales, Familia y Áreas de Especial Actuación, Dolores de Pablo-Blanco, ha presidido esta actividad en la que menores de dos centros educativos sevillanos han expuesto sus compromisos para promover la igualdad de género en su día a día.

«La ley quiere conseguir la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres pero, para que sea un hecho, no solo es necesaria la ley sino también una actitud de compromiso igualitario de todos los miembros de la sociedad desde las tareas más básicas y comunes hasta las más específicas», defendía Raúl Ledesma desde uno de los asientos del Salón de Plenos del Ayuntamiento. Junto con sus compañeros, han trabajado en clase para preparar su defensa de la igualdad en ámbitos como la escuela, la familia y la sociedad. «Una serie de compromisos concretos para hacer de la igualdad una realidad en nuestro entorno», explicaba otro de los asistentes.

Lola De Pablo«Me comprometo en el ámbito escolar a respetar lo mismo a profesores y profesoras; en el ámbito familiar, a poner una lavadora; y en el ámbito social, a no etiquetar amigas en Facebook sin antes etiquetarles», ha defendido Emilio desde uno de los asientos del Salón de Plenos del Ayuntamiento.

La lista iba desde ir al supermercado a no pasar imágenes violentas por los terminales móviles. Con ellas, los alumnos de tercero de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) del IES Salvador Távora del distrito Cerro Amate y otros tantos del Colegio de Educación Infantil Macarena han expresado su «preocupación por erradicar la violencia de género».

La actividad, promovida por el Servicio de la Mujer de la delegación de Asuntos Sociales, Familia y Áreas de Especial Actuación, está incluida en el Programa de Igualdad que viene desarrollando charlas en distintos centros escolares de la localidad. Un total de 22 en institutos de secundaria y otras 34 en los de primaria participan en esta iniciativa que por medio de la coeducación pretende «fomentar una cultura del respeto e igualdad de oportunidades».

«Nadie es más o menos por ser hombres o mujeres. La igualdad es más», ha afirmado la delegada De Pablo en el transcurso del acto. «Porque el trabajo de uno es invisible, pero el de todos a favor de la igualdad es imparable», ha confirmado bajo la atenta mirada de los alumnos y los docentes, quienes han alabado las bondades de la iniciativa. La responsable de Asuntos Sociales, Familia y Áreas de Especial Actuación también recordó que el Ayuntamiento, en colaboración con la productora sevillana Mundo Ficción -responsable de la película «El mundo es nuestro»-, está realizando la campaña #ÉchaleCabeza para sensibilizar a los jóvenes acerca acciones que derivan en violencia de género. En apenas un mes, los vídeos «ya pasan del millón y medio de descargas y han sido vistos en 33 países», ha afirmado la delegada.

Alumnos del IES Salvador Távora

Mientras, los efectos del programa ya se notan en las aulas. «El trabajo en coeducació tiene su reflejo en el día a día», explica Lola Naranjo, una de las profesoras que ha acompañado a los alumnos del IES Salvador Távora, un centro catalogado como de especial dificultad. «Los alumnos han transmitido en los compromisos cosas que ya hacen en clase, para ellos la igualdad o la no discriminación no es nada nuevo, lo trabajan y lo practican a diario en clase», explica la docente. «Aquí no se ve nada de machismo», añade.

Este centro del distrito Cerro Amate es uno de los más activos en coeducación. «El profesorado está muy volcado con la igualdad y, aunque esté en un barrio deprimido, hay mucha concienciación al respecto», detalla otra de las docentes, María Eugenia Cedeño, profesora de Inglés y Geografía e Historia. «La igualdad es una materia transversal en la programación de las distintas materias que se imparten; además, solemos organizar actividades coincidiendo con el Día contra la Violencia de Género, el 25 de noviembre; el de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo; o el 30 de enero, Día de la Paz», enumera.

Desde hoy, algunos pondrán la mesa, colaborarán a la hora de fregar los platos, irán a la compra, evitarán insultar a los compañeros por el mero hecho de ser diferentes, desterrarán de sus iPod las canciones de reggaeton y los vídeos violentos. Porque la igualdad empieza en los pequeños detalles.