El Ayuntamiento de Sevilla ha completado el cambio de las farolas en la plaza Jesús de lo Pasión, conocida popularmente como la plaza del Pan. Ya no queda rastro de las luminarias de diseño minimalista que se repartían entre la Alfalfa, la Pescadería y San Isidoro, que han sido sustituidas por otras de caracol siguiendo el patrón ya existente en la plaza del Salvador. También desaparecen los bancos de madera, que han sido sustituidos por otros de pieza y forjado.

El cambio del mobiliario urbano de la Plaza del Pan, la Alfalfa, la Plaza de la Pescadería y la de San Isidoro tiene un presupuesto 240.082 euros. La medida, aprobada el pasado mes de julio por la Gerencia de Urbanismo, aborda la eliminación de 14 farolas en total.

Según el plan, las labores más caras se concentran en la Plaza de la Pescadería, cuya remodelación estética cuesta 70.892 euros. La de San Isidoro, por contra, apenas supone un gasto de 1.271 euros. El traslado y recolocación de las actuales farolas en la calle Torneo, concretamente al tramo próximo al antiguo telecabina, están presupuestados en 14.779 euros.

Farolas minimalistasLas farolas minimalistas han aguantado apenas siete años desde que el ex alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín inaugurase este espacio a finales de noviembre de 2007. La remodelación de la plaza, con bancos y luminarias incluido, se enmarcaban en el plan denominado «Piel Sensible», que contó con un presupuesto de 1.823.100 euros.

El mobiliario fue el resultado del proyecto de la «Piel sensible», de José Carlos Mariñas Luis, que fue elegido ganador de un concurso de ideas convocado por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla, durante el mandato de Monteseirín, para el nuevo diseño urbano de las plazas de la Alfalfa, Pan, Pescadería y El Salvador y sus entornos. Este proyecto despertó una gran polémica al considerar muchos sectores de la ciudad que no casaba con el espacio en cuestión.

Incluso, el anterior Gobierno municipal, antes de las elecciones, dejó atado el que fue uno de sus proyectos estrella en materia urbanística e incluyó estas zonas como espacio protegido. No obstante, el actual alcalde, Juan Ignacio Zoido, prometió en campaña electoral su retirada cuando llegara al gobierno y, ahora, ha anunciado su retirada. Se pone, de esta forma, fin a una polémica sobre la estética que debía primar en este tipo de espacios del  Casco Histórico. Un mobiliario que, incluso, fue bautizado popularmente como las «farolas-ducha» y que, ahora, prestarán servicio en los parques de la ciudad.