El Ayuntamiento de Sevilla promueve actualmente un procedimiento negociado sin publicidad, dotado con un presupuesto máximo de 36.529 euros que no incluye el IVA, para la contratación del servicio anual de seguridad, control y vigilancia de la antigua comisaría de la Policía Nacional de la plaza de la Concordia, conocida como comisaría de la Gavidia por la plaza homónima que se encuentra muy cerca de este inmueble propiedad ya del Consistorio hispalense.

En concreto, la Administración local promueve un procedimiento negociado sin publicidad con el mencionado presupuesto, para contratar labores de vigilancia en el citado edificio hasta el 21 de agosto de 2015. Y es que estos días concluye el contrato adjudicado el verano pasado a la sociedad limitada ‘Hienipa Seguridad’, por 32.511 euros que no incluyen el IVA, para encargarse de este concepto durante un año.

Las labores a contratar, nuevamente, son la custodia del edificio a través de «un vigilante de seguridad sin arma diez horas diarias, todos los días de la semana, incluyendo domingos y festivos», así como «dos rondas diarias» con un coche de seguridad que habrá de estar disponible ante cualquier eventualidad y el pertinente «sistema de alarmas».

La recalificación de La Gavidia

El Consistorio hispalense, como dueño del edificio, promueve actualmente una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2006, al objeto de recalificar la parcela de esta antigua comisaría y que los suelos pasen de su clasificación inicial de Interés Público y Social (SIPS), a parcela para «gran superficie comercial», si bien esta maniobra cuenta con pronunciamientos contrarios por parte de la Administración andaluza.

En concreto, la operación cuenta con un informe desfavorable de la Comisión provincial de Patrimonio Histórico, que considera que esta recalificación implica una «alteración sustancial de la ordenación estructural» dispuesta para el casco histórico por la memoria de ordenación del PGOU.

El papel del comercio

El delegado del Gobierno de la Junta en la provincia, Francisco Javier Fernández, señalaba hace meses que «el PGOU fue pensado con idea de pequeños comercios en el casco histórico, no grandes superficies comerciales», defendiendo además que el centro de la ciudad necesita «conservación ambiental, visual» y en materia de movilidad.

Esta modificación del planeamiento urbano, además, incluye una recalificación de las dependencias municipales del número 14 de la calle Pajaritos y el mercado del Arenal, para que dejen de estar calificadas como fincas residenciales y pasen a ser inmuebles SIPS.

El Barómetro Socioeconómico elaborado para el ámbito de Sevilla capital por el Centro Andaluz de Prospectiva correspondiente al mes de junio de 2014, por cierto, reflejaba que el 39,4 por ciento de los encuestados aprobueba la recalificación de la finca para su transformación en centro comercial, aunque el 30 por ciento preferiría «otros usos», como el de centro cultural o centro cívico.