El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado de forma inicial en sesión ordinaria, con el voto favorable del PP y contrario de PSOE e IU, el acuerdo de la comisión permanente del Consejo Municipal del Comercio de Sevilla para que el casco histórico cuente con libertad de horarios comerciales desde el mes de noviembre de cada año al mes de abril del siguiente o la finalización de la Feria de Abril.

En este sentido, cabe señalar que la sesión de este viernes ha sido interrumpida en dos ocasiones a lo largo de la jornada, la primera de ellas por parte de una veintena de trabajadores municipales, mientras que a continuación miembros de la plataforma del Polígono Sur «Nosotros también somos Sevilla» han reclamado al alcalde, Juan Ignacio Zoido (PP), el «cumplimiento» de los compromisos adquiridos, siendo desalojados todos ellos.

En este marco, el concejal de Economía, Empleo, Fiestas Mayores y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, Gregorio Serrano (PP), ha defendido una medida que «no supone establecer horarios salvajes sino que pretende crear empleos», tras haber alcanzado un acuerdo de aplicación «moderada» con los comerciantes delimitándolo al centro, resaltando la afluencia turística de la ciudad en Navidad y en las fiestas de la primavera. «Hemos establecido un periodo de adaptación de seis meses, tras lo que iremos analizando como funciona, con el objetivo de que sirva de motor de atracción comercial», sentencia.

Asimismo, indica que el Tribunal Constitucional resolverá sobre el recurso interpuesto por la Junta de Andalucía y que la obligación del gobierno local es «cumplir la ley». «Todas las organizaciones de autónomos, que engloban muchos comercios, apoyan también esta medida y el enemigo del pequeño comercio no es la gran superficie», concluye.

Sin consenso

Por su parte, la concejal socialista Susana López lamenta que se pretenda poner en marcha esta medida «no consensuada» que lleva a que «se destruya más empleo aún», incidiendo además que han «ninguneado a los agentes sociales y económicos de Sevilla sólo para atender el interés de los grandes y de una persona porque estas medidas no se deciden tomando un café en un despacho».

Así, alerta del trasvase de clientes a las grandes superficies y pide plantear «al menos» medidas de reactivación para ese pequeño comercio. «Aprenda de otras ciudades, porque su propuesta ni siquiera se basa en informes y ni se aplicará a los meses de máxima afluencia turística», sentencia, tras recordar que la propuesta del PSOE delimitaba a los meses de fiesta de primavera, de mayor pernoctación en la ciudad, y a la zona catalogada como patrimonial, «no haciendo daño al comercio».

En la misma línea, el portavoz municipal de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, ha rechazado una medida que supone «campo libre» para los grandes centros comerciales y ha criticado que no se haya preguntado a los usuarios sobre su desarrollo, pidiendo que se abra un amplio debate en torno a ello y que mientras tanto se aplique sólo en el área de los Reales Alcázares, la Catedral de Sevilla y el Archivo de Indias.

«¿Alguien piensa que un pequeño comercio puede competir ante la libertad de horarios con un gran centro?», se pregunta Torrijos, que llama a cuestionarse el porqué si estos pequeños comercios ya pueden abrir por ley «realmente no lo hacen», apuntando a que no tienen capacidad para contratar más personal para abrir más horas. Asegura que todo esto desembocará en cierres del pequeño comercio, incidiendo en que por cada puesto de trabajo que se crea en una gran superficie se pierden cuatro en los pequeños establecimientos.

Por otra parte, se ha aprobado, con el voto favorable del PP y contrario de PSOE e IU, la aprobación inicial de la nueva ordenanza reguladora de obras y actividades, destinada a unificar los trámites administrativos necesarios para ambos aspectos y que pretende agilizar las autorizaciones necesarias para que comience a funcionar un nuevo negocio.