Los comerciantes del Casco Antiguo tienen estas navidades otro aliciente para cuidar sus vitrinas. El Ayuntamiento de Sevilla, a través de la Delegación de Fiestas Mayores, ha organizado un concurso de exorno de escaparates. Una veintena de negocios se han inscrito a esta convocatoria.

«Un buen escaparate se nota bastante en un negocio», asegura una de las participantes, María Isabel Ruiz, la encargada del establecimiento Ideas Infantiles, situada en la calle Cuna. Su escaparate es uno de los más vistosos de la zona. «Usamos elementos artesanales que hacemos nosotros mismos, en esta ocasión, una chimenea que atrae la atención de los más pequeños», detalla. «Un escaparate impactante hace que la gente entre, comprará o no, pero al menos entra», apostilla.

La delegación de Gregorio Serrano especifica en sus bases que los escaparates deben tener una temática «propia a las fiestas navideñas». El jurado tendrá en cuenta criterios tales como la «calidad artística, la composición o la iluminación» así como la «incorporación de los elementos tradicionales de la Navidad en el exorno de los escaparates».

La calle que más participantes suma es José Gestoso, en el entorno de la Plaza de la Encarnación, a la sombra de las Setas. «Hemos decidido participar en el concurso para darle mayor publicidad a la tienda y más movimiento a la calle», explica el encargado de Blanco Azahar, la antigua Casa de los Plásticos, José Manuel Portana.

«Sevilla es mucho de escaparates»

Solo ha necesitado un día para decorar su escaparate, diseñado para que el cliente potencial vea «cómo quedarían los elementos en su casa», señala el encargado. «Sevilla es mucho de escaparates, otras ciudades no, pero Sevilla sí», afirma Portana. Esta tienda de decoración y flores artificiales cambia su escaparate una vez al mes. «Navidad, Reyes, rebajas, Semana Santa, Corpus…», enumera.

Algunos comerciantes han aceptado el reto de mezclar sus productos con la Navidad. Aunque aparentemente no tengan mucho en común, buscan fórmulas imaginativas que convenzan a los miembros del jurado y, por supuesto, a los clientes. Asuca es un establecimiento que vende infusiones, café y cacao en la calle José Gestoso.

El secreto de Myriam Ocaña, la propietaria de Asuca, es aunar sencillez con efectividad. «Juego con aquellos elementos que queremos vender en estas fiestas, como las cestas, y algunos detalles que indiquen que estamos en Navidad», explica. «Se nota el impacto de un buen escaparate, la gente entra más y se vende más», afirma Ocaña.

A las ventas hay que sumar los 300 euros que se puede embolsar el ganador del concurso, para el que hay dos modalidades: una de escaparates superiores a  dos metros y otra para los que no llegan a esa dimensión. También existe un premio, dptado con 200 euros, para el segundo clasificado de cada categoría.

El premio colmará la satisfacción del trabajo bien hecho. Además, con esta iniciativa, los comerciantes buscan atraer a clientes potenciales de otras zonas de la ciudad. «No hay aparcamiento y existen problemas de accesibilidad, así que estas ideas sirven como reclamo», explica el encargado de Galerías Madrid, Jerónimo Jaraba. «Los escaparates se notan, la gente se fija», afirma.

Los miembros del jurado irán a los establecimientos participantes y puntuará para determinar los ganadores. Los resultados del concurso de publicarán en la página web del Ayuntamiento de Sevilla.