Las frutas en Sevilla se pasean en triciclo. Fruta sobre ruedas. La idea es, aparentemente, sencilla. Pero hasta ahora nadie había caído en sacarle rentabilidad económica. Mama’s Fruit, una empresa formada por dos sevillanas, ha puesto en marcha un negocio de venta ambulante de frutas cortadas por el centro de Sevilla.

La idea de este negocio surge tras un viaje por el sudeste asiático. «Fuera de España no es tan extraño ver venta de fruta en la calle», explica Ángeles Cabalga Pérez, copropietaria de Mama’s Fruit junto con Loluca Zambrano Khun. «Además, en los países asiáticos la población se mueve en bicicletas y triciclos», relata.

«Pensamos en la buena materia prima que tenemos en España, con calidad y variedad», afirma. «Y viendo el panorama, empezamos a darle vueltas al negocio«, recuerda esta socia. En su negocio venden tarros de unos 250 gramos de fruta a dos euros.

Mama FruitEn verano de 2012 empezó un año de desarrollo de proyecto y de búsqueda de financiación. «La respuesta fue siempre negativa allá a donde íbamos a presentar el proyecto», explica. «Ni organismos públicos, ni bancos, nadie», asegura. Hasta que llegó un concurso de La Caixa.

«Nos enteramos de que la Obra Social de La Caixa convocaba una ayuda para emprendores y comenzamos a mover los papeles», confiesa Ángeles. De 500 proyectos presentados en España solo quedaron 20. El número bajo hasta cuatro en Andalucía y, en Sevilla, solo uno: el suyo.

Con esta ayuda han podido empezar su actividad. «Además nos ofrecen formación con curso de dirección de empresas», detalla Ángeles. Su proyecto se estaba haciendo realidad.

Innovadoras y pioneras

Pero para poner en marcha un negocio basado en vender, desde triciclos con carro refrigerado que conserven la temperatura, tapas de fruta envasada para consumir en cualquier momento, producidas y distribuidas de forma «sostenible y ecológica» necesitaban conseguir los preceptivos permisos de la administración local.

«Cuando fuimos a preguntar por la licencia de venta ambulante nos dijeron que nos olvidásemos», relata esta socia. «Afortunadamente conseguimos una reunión con la responsable de la Gerencia de Urbanismo a quien le presentamos el proyecto», cuenta. «Le gustó el proyecto y nos concedió dos licencias de las cuatro que habíamos solicitado», asegura Ángeles. «Pero para eso tuvimos mil reuniones», añade.

«Les gustó la idea porque se hacía promoción de un hábito saludable, que es el consumo de fruta, al tiempo que se generaba una imagen positiva para la ciudad y se creaban puestos de empleo», asegura una de las responsables de la empresa. En la actualidad, Mama’s Fruit, con solo dos meses de vida, da trabajo a tres empleados, todos bajo un convenio con la Fundación Atenea en el que se contratan a personas en riesgo de exclusión social.

Además de sus dos triciclos, que se mueven por Puerta de Jerez y por la Plaza de San Francisco, Mama’s Fruit tiene un puesto en el Mercado de la Calle Feria. «Solicitamos uno más en el Mercado de Triana pero no nos lo concedieron», recuerda Ángeles.

Lo peor. «Lidiar con la administración», explica. «Afortunadamente hay gente que pone voluntad y las cosas terminan saliendo», confiesa Ángeles.

Y, lo que empezó con fruta, ahora se está diversificando a gazpacho y zumos. Todo natural. «Ya estamos pensando qué ofrecer en invierno, quizás purés calentitos…», explica Ángeles. «En principio pensábamos que era un producto pensado para los turistas pero nos estamos dando cuenta de que el público sevillano lo está aceptando muy bien», confirma.

Lo próximo: venta en oficinas.