El PSOE en el Ayuntamiento de Sevilla exige al Gobierno de Zoido que resuelva «la retirada inmediata» de los módulos de casetas de feria situadas en el entorno de las naves del Barranco, a boca del Puente de Triana, por «ocupar con edificaciones efímeras un espacio público que no forma parte del contrato de concesión para la explotación del complejo, y por afectar de manera significativa a un edificio protegido que es patrimonio de la ciudad».

Como explica el portavoz adjunto, Antonio Muñoz, «no todo puede valer ni se pueden relajar las obligaciones del Ayuntamiento ni con motivo de la Feria ni por estar a 36 días de unas elecciones que pintan difíciles para el gobierno del PP».

«Urbanismo debe seguir ejecutando sus competencias hasta el último día y aquí falla en el deber de protección contra el impacto visual sobre un bien protegido como son las naves del Barranco, que además están dentro del patrimonio declarado como Conjunto Histórico de la ciudad», ha añadido.

Muñoz apunta igualmente «al incumplimiento de la ordenanza de ocupación de espacios públicos del conjunto histórico» que regula las obligaciones que deben cumplirse para autorizar y poder usar este tipo de estructuras efímeras.

Entre otros puntos, «se vulnera la necesidad de contar con justificación que argumente la integración en el entorno con atención a la protección de los bienes afectados». «Permitir casetas de feria aquí no sólo es consentir el incumplimiento de la norma sino hacer un efecto llamada que deja barra libre a ocupar espacios que son de todos de manera privada», señala.

En este sentido, Muñoz insta a Zoido a «ser más celoso con lo público y con las obligaciones municipales en cumplimiento estricto del contrato de concesión de las naves en lo que a los espacios permitidos de uso se refiere».

Para el portavoz adjunto «la laxitud de Zoido ya permitió forzar la normativa para acabar convirtiendo un equipamiento público cultural en espacio de hostelería alegando que se trata de un servicio público o mercado de abastos».

«Es incomprensible, a los ojos de cualquiera, que el Ayuntamiento considere plaza de abastos al mercado gourmet del Barranco y en base a esa calificación se concedan hasta autorizaciones de ampliación en el horario de apertura, como ha ocurrido esta semana».

Esta falta de control municipal «genera un perjuicio a la ciudad y a los sevillanos no sólo porque se permita la ocupación de espacio público a borde del río con casetas de feria que al final no son más que más bares, sino porque en el lote va la ocupación de zonas verdes y de paseo ciudadano como aparcamiento también junto al río, un extra de contaminación de ruidos y lumínica, molestias a los vecinos, y competencia desleal contra otros negocios del entorno que cuentan con licencias y pagan sus impuestos durante todo el año», explica el socialista quien apunta que el nuevo Ayuntamiento contará con una ordenanza propia en aplicación del PGOU que regule el paisaje urbano de la ciudad.