Los carteles de rebajas inundan los escaparates de los negocios del centro de Sevilla. Los descuentos llegan en los precios y en las contrataciones. Cada vez menos comercios requieren de más personal para afrontar la subida de la demanda. «Demasiado con que no nos quiten personal», se resigna una de las encargadas consultadas.

Enero, un mes tradicionalmente bueno para la el empleo por a que a las contrataciones de refuerzo se refiere, ya no lo que era. Los establecimientos han dejado de colgar los carteles de «se necesita personal para época de rebajas» y los currículos siguen acumulándose en los cajones de las tiendas. Apenas hay contrataciones en enero.

«Nos apañamos como podemos», asegura Mercedes, encargada en una tienda de ropa del centro de Sevilla. «A pesar del cansancio con el que llegamos a las rebajas tras el esfuerzo de la Navidad», añade. En su empresa solo trabajan cuatro empleados, que se reparten turnos y descansos. «Aunque han habido veces que hemos tenido que trabajar pese a tener días de vacaciones porque la demanda era mucha y no dábamos a basto», explica esta encargada.

Los turnos se encajan para aguantar el incremento de trabajo. Más público que en otras fechas, etiquetado, ventas y devoluciones. «A partir del día 20 empezó para nosotras el jaleo», asegura- «Colgamos el cartel de ofertas con descuentos del 30 por ciento y se notó una mayor afluencia de público», explica. «Ya sabíamos que la empresa no contrataría a nadie», desvela.

La experiencia de Mercedes es la tónica habitual en los comercios del Casco Antiguo y las pequeñas empresas sufren aun más la escasez de personal. «Si no contrata el número uno, que es El Corte Inglés, cómo vamos a contratar nosotros», se pregunta Paco, un trabajador de otro establecimiento.

«Los comercios estamos preparados para el boom de estos días sin problema, a lo que no estamos acostumbrados es a estar mano sobre mano sin nadie a quien despachar», argumenta. Mucha gente en las calles pero apenas clientes en los comercios. «Las rebajas son dos días, ya no es como antes de varias semanas de mucho público; ahora se limita a los primeros días y, si a caso, el primer fin de semana», esgrime. «Después de eso, nada», concluye.