No sólo la medicina salva vidas. También lo hace el arte. Al menos así ocurre con To be continued. Un proyecto altruista que aúna arte y solidaridad y que tan sólo se limita a «vender» valores. Más en concreto: promover una mayor concienciación a la donación de órganos. La iniciativa vio la luz por vez primera en Sevilla a finales de 2010 con una exposición que llenó de vida la avenida de la Constitución. Ahora vuelve para quedarse, de forma perenne, en la salas de espera del hospital Virgen Macarena y Virgen del Rocío.

No fue casual que David Díaz-Cantelar –junto con su hermano Damián y el resto de su equipo, las mentes que dan vida a Estudio Buenavista-, optara por poner en pie este proyecto. En su entorno familiar más directo vivió de lleno el trance de ser donantes así como la dicha de recibir una donación. Por ello, haciendo suyas las premisas bajo las que Ken Garland creó su manifiesto «lo primero es lo primero» –el diseño con fines humanistas, no simplemente consumistas- se puso manos a la obra.

Junto con Enrique Acosta -destacado diseñador que hizo las veces de comisario de la muestra- aglutinó el apoyo de diversos artistas gráficos españoles, entre ellos, algunos de los nombres más destacados del panorama patrio: Alberto Corazón –padre del logotipo de la Once, Mapfre o Cercanías Renfe-, el pintor Eduardo Arroyo –autor del cartel del Mundial 82- o Josep María Trías –creador del logo de los Juegos Olímpicos de Barcelona. «Cabezas de lista» a los que se unieron otros grandes como Manolo Cuervo, Lorenzo Bennassar, Jacobo Pérez Enciso, Antonio Pérez Escolano, José Ramón Sierra, Marta Corcho y así hasta sumar un total 35 creadores de primer nivel entre los que se cuentan varios premios nacionales de diseño y de artes gráficas.

to be continued Profesionales de la comunicación visual al servicio de un objetivo claro, tal y como narra Díaz-Cantelar: «La intención era que gracias a estas obras, de forma directa e impactante, consiguiéramos generar un estímulo entre el público, que la gente se concienciara con la donación de órganos».

Pese a que hasta ahora no está llegando a los entornos sanitarios, hay datos que invitan al optimismo respecto los fines de esta iniciativa. Según la Organización Nacional de Trasplantes, la donación de órganos ha aumentado un 10 por ciento en un momento en el que los accidentes de tráfico y laborales han caído drásticamente. Y todo, gracias al descenso de negativas de familiares, que han tomado mayor concienciación con esta realidad.

 Exposición fija e itinerante

Tras la muestra inicial en Sevilla la exposición ha recorrido a lo largo de 2011 Cádiz, Alcalá de Guadaíra, Jerez de la Frontera y Huelva. Ahora, una edición especial de las obras –los encargados de reproducirlas rubrican un compromiso de que sólo realizarán una copia- también ha recalado de forma permanente en donde más poder puede ejercer: la sala de espera de los hospitales.

Lo hace ya en la sala de espera del policlínico del Virgen Macarena y desde finales del pasado año, en la del Virgen del Rocío. El proyecto haciendo honor a su nombre no parece tener fecha de caducidad ya que después del Hospital Reina Sofía de Córdoba ha visitado los  Hospitales Infanta Elena y Juan Ramón Jiménez de Huelva, Hospital Universitario San Agustín de Linares y en los próximos días el Hospital del Alto Guadalquivir de Andújar en un solidario circuito de Hospitales Andaluces.

«Nuestra intención es que la exposición no vuelva al estudio. Queremos que se siga viendo, continúe creando conciencia y salvando vidas». Afirma David Díaz-Cantelar.

En todo este tiempo, la ‘idea’ de Buenavista Obra Social –como se llama el departamento ‘solidario’ del estudio- ha sido distinguida como miembro de honor del equipo de trasplantes del hospital Virgen del Rocío –donde el doctor Pérez Bernal ha jugado un papel crucial como nexo de unión con la muestra- así como con el premio Ángel Bernardos.

Aunque, como todo en la vida, este proyecto tiene también fecha de caducidad. Tras superar un buen número de kilómetros, y a sabiendas de que quedará una colección permanente expuesta en centros sanitarios, su promotor pretende editar una completa memoria en la que se recoja toda la vida de este proyecto, desde su gestación, allá por el verano de 2009, hasta sus últimos pasos. Un volumen en el que, aparte de diseño y de autores, también se hable de experiencias, anécdotas, acontecimientos. En definitiva, de vida. Tanta, como la que reparten los concienciados por esta muestra.