El Ateneo de Sevilla ha entregado en la tarde de este martes su máxima distinción, la Medalla de Oro, a Cáritas Diocesana de Sevilla «por su labor asistencial». El Arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo Pelegrina, ha recibido el galardón acompañado del presidente de Cáritas Diocesana de Sevilla, Felipe Cecilia. La Docta Casa ha contribuido con una donación de 3.000 euros a Cáritas

En el acto, el presidente del Ateneo de Sevilla, Alberto Máximo Pérez Calero, ha destacado que este reconocimiento ha sido otorgado por decisión «por aclamación» de los ateneístas. «Cáritas Diocesana de Sevilla merece la máxima distinción de esta casa por la labor que desarrolla en la atención de los que más lo necesitan», ha ensalzado.

Pérez Calero, al inicio de su intervención, apelaba a los datos de desempleo que se conocieron el pasado viernes y que dejan una cifra cercana a los seis millones de parados en España. «Ante esta situación no se puede bajar los brazos y mirar para otro lado; es necesario encontrar puertas para la esperanza y una de ellas es Cáritas», ha subrayado el presidente.

Detalle de la Medalla de Oro del AteneoEs la primera vez en la historia del Ateneo que se concede la Medalla de Oro a una entidad y no a una persona. Este hecho, unido el perfil de la organización galardonada, la Docta Casa ha acompañado la presea de una contribución económica dotada de 3.000 euros. «Supone un sobreesfuerzo que hacemos gratamente», ha explicado Pérez Calero.

«Pocas acciones son tan plausibles como la de Cáritas al servicio de los pobres», ha destacado el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, quien ha alentado a Cáritas a «redoblar los esfuerzos». El prelado hispalense ha agradecido al Ateneo la «sensibilidad al distinguir a Cáritas». «Que Dios se lo pague».

En el acto también han estado presentes la delegada del Área de Familia, Asuntos Sociales y Zonas de Especial Actuación, María Dolores de Pablo-Blanco; el secretario General del Ateneo, Antonio Bellido; y el presidente de la Sección de Literatura de la Docta Casa, José Domínguez.

Durante el acto, los comparecientes han tenido palabras de especial cariño al papel que desarrollan los voluntarios de Cáritas. «Se entregan a los demás dando parte de su vida y llevándose a casa el dolor ajeno como si fuese el propio», ha resaltado Domínguez. «Hombres y mujeres, laicos en su mayoría, que son un faro de inspiración para la sociedad de hoy», ha afirmado en su glosa a Cáritas.

«Cáritas es un testimonio del buen hacer», ha afirmado la delegada del Área de Familia, Asuntos Sociales y Zonas de Especial Actuación, María Dolores de Pablo-Blanco, quien ha recordado la «necesidad que existe en todos los barrios de la ciudad». «Ellos pretenden la transformación de la sociedad facilitando la integración de los sectores más desfavorecidos de la ciudad», ha detallado.