El comedor social San Juan de Dios ha incrementado en 10.000 personas su número de usuarios en un año. El 5 de octubre se cumplió el segundo aniversario del funcionamiento de este centro, que de enero a septiembre de 2011 registró una demanda de alimentos de 20.300 personas. En el mismo periodo de este año, el comedor social atendió aun total de 29.683 usuarios.

Respecto al perfil de usuario, el grupo que más recurre al centro se sitúa entre los 30 y los 50 años. Más concretamente se han incrementado aquellos con edades comprendidas entre los 37 y los 46 años. Esto se debe a que se han incorporado a este servicio personas que contaban con trabajo estable y de larga duración antes de la crisis, otros que ya han agotado o están a punto de agotar el cobro por desempleo o cualquier otra prestación económica.

El 75% de las personas que recurre al programa de alimentos es varón, frente al 25% de mujeres. Se ha incrementado además el porcentaje de familias con menores a su cargo tiene que afrontar además hipotecas o alquileres y otros recibos de vivienda a los que ya no puede hacer frente.

El comedor también cuenta con un programa de higiene que contabilizó 3.300 duchas en 2011 y, de enero a septiembre de 2012 ya está cerca de las 5.000. Por otro lado, el centro tiene un servicio de ropería y calzado y este mes ha puesto en marcha una peluquería integrado en el programa de higiene. Asimismo, los usuarios cuentan desde hace unos días con un servicio bucodental. Todos estos servicios son llevados a cabo voluntariamente por personas sensibles a la situación de los más desfavorecidos.

El centro no está destinado exclusivamente a ofrecer alimentos y pretende ser un lugar de seguimiento del individuo que se acerque a él para conocer las circunstancias que le han llevado a una situación de exclusión. Desde que inició su actividad en 2010 se han realizado 3.826 entrevistas a usuarios. Las causas por las que recurre al comedor social son, fundamentalmente la ausencia de alojamiento, el desarraigo, la desestructuración familiar, desempleo de larga duración, adicciones, o situación irregular en España.

Dentro del programa de Atención Social, el comedor social San Juan de Dios ha hecho entrega de bolsas de alimentos a 925 familias, así como gestiones a servicios sociales, a centros de acogida, a centros de salud mental o a centros de apoyo a personas con adicciones o tramitación de documentación.

De los 1.260 usuarios atendidos, 517 viven en la calle, sólo 726 perciben alguna prestación económica, 27 cuentan con estudios universitarios (Medicina, Ingeniería, Enfermería, Magisterio, Turismo y Arquitectura), 492 han realizado cursos de formación profesional (Auxiliar, Mecánica, Electricidad, Fontanería, Administrativo) y 503 ha terminado sus estudios primarios.

Desde que entró en funcionamiento hace dos años, el programa de higiene se han realizado 7.700 duchas, se han entregado 13.505 prendas de vestir, 6.551 prendas de ropa interior, 3.520 zapatos y 2.500 mantas.

La labor del Comedor Social de Sevilla es una realidad gracias a la implicación y el esfuerzo de un equipo de 50 personas compuestas por hermanos y colaboradores, entre los que destaca un amplio equipo de voluntarios que forman parte de este dispositivo que pretende dar respuesta al incremento de la pobreza y la exclusión social en la ciudad.

Una parte importante de la actividad del centro es mérito de la Asociación Tú Sí Puedes, una organización sin ánimo de lucro creada para paliar el déficit asistencial en la cobertura de las necesidades básicas, colabora intensamente en la recaudación de fondos para financiar el comedor social.

Mercadillo solidario
Centenares de personas han acudido desde el pasado jueves hasta ayer domingo al llamamiento a la solidaridad para contribuir a paliar el crecimiento de la pobreza en Sevilla a través del comedor social San Juan de Dios. Visitaron el rastrillo solidario puesto en marcha por la asociación sin ánimo de lucro Tú Sí Puedes en la Sede de Cajasol (Plaza de San Francisco) para recaudar fondos que den respuesta al incremento en el número de usuarios de este centro. Las instalaciones contaban con una treintena de puestos que ofertaban los más variados objetos, todos ellos de máxima calidad y originalidad, como antigüedades, joyería, ropa, productos alimentarios, etc.