Una de cada cuatro denuncias impuestas en el último año por la Policía Local por hacer botellón en la calle tiene lugar en el Centro de la ciudad. En concreto, los agentes policiales tramitaron, desde junio de 2013 hasta el 1 de julio de este año, un total de 4.669 expedientes sancionadores por infracción de la Ley 7/2006. Esta norma autonómica regula las concentraciones y consumo de alcohol en la vía pública y espacios abiertos, así como todos aquellos hábitos poco saludables que provocan «un indeseable impacto acústico» en zonas de viviendas, perturbando la convivencia ciudadana.

Según fuentes de la Delegación municipal de Seguridad y Movilidad, cuyo responsable es el concejal popular Juan Bueno, en el último año la Policía Local ha realizado cerca de 1.300 servicios «antibotellón», lo que supone un 26% más que en el mismo periodo del año anterior, con 1.023 servicios policiales.

Por distritos, el Casco Histórico, con el 25,70% de las multas, y Nervión, con el 20,97% de las sanciones, son las zonas con mayor número de denuncias cursadas por la Policía Local. Ambos distritos suman casi la mitad de las multas gestionadas por esta causa en los once distritos de la ciudad (46,67%).

En tercer lugar, se sitúa Los Remedios, con el 15,30% de las sanciones. A continuación, le siguen los distritos Bellavista-La Palmera (14,16%); Sur (9,03%); Triana (5,23%); Macarena (2,94%); San Pablo-Santa Justa (2,36%); Este-Alcosa-Torreblanca (2,30%); Cerro-Amate (1,18%), y Norte (0,84%).

Con todo, en los últimos años, el efecto del trabajo policial ha logrado que los jóvenes se vayan concienciando y la mayoría de las concentraciones por botellón son mucho más reducidas que en años anteriores y quedan disueltas sólo con la presencia de los agentes, por lo que «no se hace necesaria la sanción», informaron fuentes municipales.

Las mismas fuentes explicaron que la Policía Local establece dispositivos disuasorios los fines de semana y vísperas de festivos, además de dar respuesta cuando se tiene constancia de estas concentraciones a través de denuncias vecinales, llamadas al 112 o incluso por las redes sociales. Si la presencia policial no disuade a quienes participan en el botellón, se les retira las bebidas y son denunciados, con multas que oscilan entre 150 y 300 euros. La contundente presión de la Policía Local ha permitido, sobre todo, la erradicación de los macrobotellones como los que se realizaban años atrás en el Charco de la Pava, que en su día incluso llegaron a generar problemas de seguridad.

Un fenómeno juvenil estacional

Los puntos donde los jóvenes se concentran las noches de los fines de semana para consumir alcohol con su grupo de amigos cambian según la época del año. Así, mientras que en invierno se hacen más botellones en la zona de Viapol, en las proximidades de las discotecas, El Salvador o en la Alfalfa, en verano los lugares elegidos para hacer botellón son los bajos de Marqués de Contadero, las inmediaciones del bar Chile, La Palmera, así como los paseos aledaños al río. El Gobierno municipal descartó el proyecto de botellódromo Seviocio, en la Cartuja.