Brasil celebrará en menos de tres años dos «megaeventos» de impacto internacional. Por un lado, el Mundial de Fútbol de 2014; por otro, los Juegos Olímpicos de 2016. Una oportunidad de crecimiento que no quieren que se les vuelva en contra. Sevilla y Barcelona experimentaron en 1992 sendos encuentros de repercusión mundial y en ambas se hicieron la misma pregunta cuando cesó el foco mediático: ¿Y ahora qué? Una cuestión que quieren resolver los brasileños basándose en las experiencias de la Expo 92 y los Juegos Olímpicos de Barcelona.

Los «megaeventos» generan «megalegados». ¿Qué hacer con ellos? es uno de los interrogantes que ha traído hasta Sevilla al presidente y fundador de Turma Cidadã do Brasil (Asociación Ciudadana Pro-Brasil), Silvino Netto. Durante su vista, este profesor universitario se ha reunido con empresarios y políticos sevillanos, entre los que destacan el alcalde Juan Ignacio Zoido; el presidente de la Fundación Empleo y Sociedad, Luis Felipe Campuzano; o Isaías Perez Saldaña, presidente de Cartuja 93. También ha mantenido encuentros con responsables de la Universidad de Sevilla y la Pablo de Olavide y con Enrique Moreno de la Cova, miembro Comité Olímpico Internacional.

«Estamos preocupados con los legados, son grandes inversiones y es importante conocer las experiencias de otros países, qué proyectos fueron positivos para intentar repetirlos y cuáles negativos para evitarlos», detalla Netto. En el caso de España, tanto Sevilla como Barcelona «fueron dos eventos importantes».

Zoido y NettoEn sus días de visita en Sevilla, Netto ha visitado los actuales terrenos de Cartuja 93, la herencia de la Expo 92. «Un legado exitoso», según ha podido comprobar el brasileño, quien destaca la relación que se ha generado entre la universidad y el ámbito empresarial en La Cartuja. Una colaboración «que estrecha los vínculos entre conocimiento y emprendimiento para favorecer el crecimiento», ha explicado.

Su  valoración llega con matices. «He hecho una visita rápida y desconozco la totalidad del proyecto», destaca. «Un argumento negativo puede echar por tierra otros tantos positivos», esgrime. En en caso de la Expo 92, fue «la lenta implantación», desvela Netto. «Si se hubiese aplicado el plan con más celeridad se hubiesen visto los resultados de forma más rápida, ya que se hubiese contado con la motivación y el empuje de la juventud», aclara.

Una oportunidad para Brasil

«Brasil sabe que tiene una oportunidad», afirma Netto. «Otros países llamados en su día emergentes no la supieron aprovechar y no queremos que la situación se nos convierta en, haciendo un símil futbolístico, en un gol en propia meta», detalla el brasileño. La solución: «un crecimiento equilibrado con una alta presencia del conocimiento generado en la universidad», explica.

«Nos sentimos muy responsables por el importante papel que debe jugar Brasil en la economía mundial; porque no solo nos jugamos nuestro dinero, sino el de todo el mundo; además de la contribución al crecimiento de otros países», afirma el presidente de Turma Cidadã do Brasil.

Se estima que el Mundial de Fútbol de Brasil 2014 genere 3,6 millones de puestos de empleo. Una cifra que, según las previsiones, se espera que aumente en el caso de los Juegos Olímpicos. Un hecho que hace especialmente atractivo a Río de Janeiro como destino para numerosos españoles que huyen del desempleo. «Los españoles lo tienen más fácil que los anglosajones por la facilidad en la comunicación», argumenta Netto.

Turma Cidadã, creada en 2007, viene realizando proyectos de sostenibilidad, con la participación predominante de estudiantes, centrados en proyectos de enseñanza, investigación, extensión e internacionalización y con la expectativa de aprovechar el legado de los megaeventos que se van a desarrollar en Brasil.