Se vende y se cambia. La mercancía: monedas, billetes y objetos que hace años que dejaron de ser cotidianos. El mercado del Cabildo se convierte cada domingo en el centro del coleccionismo en Sevilla. Un sector que ha caído por culpa de la crisis pero que aguanta los malos tiempos aferrado a la historia.

Cuanto más rato, más caro. Aunque lo realmente extraño es encontrar compradores en este mercado que ocupa la semicircular plaza del Cabildo. En pleno centro de Sevilla y a apenas unos metros de la Catedral. Por los tres accesos, la Avenida de la Constitución, la calle Almirantazgo y Arfe, se mueven coleccionistas llegados de Sevilla y la provincia. Todos con la intención de completar su colección de numismática o filatelia.

Una afición que se lleva peor en tiempos de crisis. «Esto no es un artículo de primera necesidad, te gastas lo poco que te sobra en el bolsillo a final de mes», explica Eduardo Távora, uno de los vendedores. «Muchos compañeros han dejado de venir y muchas tiendas de coleccionismo han cerrado», asegura.

La Asociación del Mercado Tradicional del Cabildo ha advertido descensos en las ventas de en torno al 60 por ciento en comparación con años anteriores. Cifras que desalientan a muchos mercaderes a montar su puesto. Esta bajada en los ingresos hace que solo los muy aficionados mantengan su puesto cada domingo.

«No me dedico a esto; más que un negocio es un hobby de muchos años», detalla Juan Pastor, otro de los vendedores. «Llega el momento en el que ves que tienes mucho material y decides abrirlo e intentar negociarlo», confiesa.

El mismo impulso hace que Manuel vaya hasta esta plaza un domingo tras otro desde hace más de 30 años. «Si no estoy es posible que me encuentre enfermo», afirma este coleccionista. Es uno de los pocos motivos que lo hacen quedarse en su casa. Él es uno de los más veteranos. Incluso recuerda cuando el mercado se instalaba en la plaza de Santa Marta, un lugar que se le quedó pequeño a esta actividad.

A la crisis también hay que sumar otros problemas. El principal, el escaso control por parte del Ayuntamiento de que se vendan únicamente productos de numismática o filatelia. «Hay que estar vigilantes», confiesa el presidente de la Asociación del Mercado Tradicional del Cabildo, Ángel García. «La gente intenta vender productos que no encajan dentro de las ordenanzas municipales, que contemplan este mercadillo como un punto de venta de numismática y filatelia», argumenta García.