Desde este jueves, las diecisiete barcazas del antiguo puente de barcas han «cruzado» el río Guadalquivir para instalarse temporalmente, hasta el domingo 26 de abril, en la sede social del Círculo Mercantil e Industrial en la calle Sierpes. Se trata de la maqueta del monumento al único puente que cruzó el Guadalquivir durante casi siete siglos: el puente de barcas. Un bosquejo de lo que pretende ser un eterno homenaje a esta emblemática construcción.

«Todo sevillano que entre a este patio de la calle Sierpes podrá admirar este bonito proyecto que viene a ensalzar la historia y cultura de nuestra ciudad», comentaba el presidente del Círculo Mercantil. Esta iniciativa parte de la asociación Puente de Barcas, que en su afán por mantener viva la historia del barrio y recordar esa pasarela de madera, ha ideado junto al arquitecto Enrique Carvajal Salinas la maqueta del monumento que podría por fin rendirle tributo. Una base con 17 bloques de piedra maciza, 17 barcas de bronce y varillas de acero inoxidable simulando las tablas de El puente de barcas, expuesto en el Círculo Mercantilmadera es la magna obra que proponen estos trianeros preocupados por «difundir la historia y el patrimonio artístico» de la ciudad, y que vio la luz por primera vez en mayo del pasado año en la sede del Distrito Triana.

Una escultura que nace en memoria y homenaje del antiguo y primitivo puente de barcas que desde el siglo XII unía Triana y Sevilla, hasta el año 1852, cuando fue sustituido por el actual puente de Isabel II, conocido como puente de Triana. Por ello, esta asociación sin ánimo de lucro pretende poner en valor esta importante construcción. Las características principales de este monumento que propone la entidad es 15,62 metros de longitud, 1,40 metros de anchura y, aproximadamente, 1 metro de altura. Un diseño sobre todo «elegante», según su artífice, Enrique Carvajal, quien además apuntó que «con esto se muestra qué se quiere exponer, qué se quiere recordar. Es una escultura de gran formato, en Sevilla no hay escultura de gran formato. Vemos esculturas pequeñas que se nos pierden por las plazas. He pretendido que tenga una concepción moderna, que no quede desabrigada en un espacio y que la gente la haga suya. He querido ser muy respetuoso, que sea muy comprensible».

Tras un estudio minucioso del posible espacio donde ubicar esta moderna réplica, en la maqueta se plantea el «lugar idóneo»: en el paseo de la O, debajo de la capillita del Carmen y junto al Castillo de San Jorge, aunque la financiación se convierte en el tema más arduo para que pueda salir a flote.

Mientras tanto, hasta finales de este mes podrá visitarse en el Círculo Mercantil esta maqueta del que fuera único nexo de unión entre Sevilla y Triana durante más de seis siglos, mandado a construir por el Emir Abud Yacub Yusuf en 1171, y que ahora se exhibe en pleno centro de la ciudad.