A los ocho años ya movía los brazos con soltura al son de las bulerías aunque en su espejo estaban Clark Gable y Greta Garbo. El nexo entre el cine y el flamenco llevaron a Ángeles Moreno Gómez las estrellato en los años cincuenta con el nombre artístico de Lolita Sevilla. Lolita, por Dolores, el nombre falso que figuraba en el carné profesional que le prestaron al debutar con diez años en la capital; Sevilla por haber nacido en la calle San Vicente, frente al convento de las Madres Mercedarias. Este lunes fallecía en el hospital Gregorio Marañón Madrid a la edad de 78 años.

De San Lorenzo a Cannes. Las tempranas aptitudes de Angelines, como era conocida Lolita Sevilla en su modesta familia, llevaron a su madre a ponerla en las manos de la famosa academia de Realito. Un secreto ocultado a su padre, el encargado de «El Barranco» -la antigua lonja de pescados-, como recuerda el periodista Pepe Camacho en su página web.

Lolita Sevilla en Bienvenido Mr. MarshallLa rapidez parece ser otra constante en la vida de Angelines, quien no llegaba a los diez años cuando empezó a cosechar los aplausos del público del teatro San Fernando. Tal es el éxito que un cliente de la lonja identifica a la hija de Moreno como una de las artistas de las Galas Juveniles. Disgusto familiar y dura decisión para el padre: la niña seguiría la senda flamenca. Y de Sevilla, a Madrid.

En la capital triunfa como primera figura de «Chavalitos sevillanos» cobrando 300 pesetas diarias. El azar quiso que en una de las funciones, la primera cantante enfermase. Lolita, que cantaba de forma no profesional, da el paso al frente y se decide por cantar el repertorio. Clamor y giro en su carrera. Su nueva faceta la llevaría al séptimo arte.

En una de esas actuaciones estaba Luis García Berlanga, que por aquel entonces maduraba en la cabeza el guión de una de las películas señeras del cine español: «Bienvenido Mr. Marshall». A los 17 años, Lolita Sevilla encarnaría a Carmen Vargas, quien entona en la película el tema central de la película, Americanos, que se convirtió en un icono de la música popular y folclórica española del siglo XX.

«La Chica del Barrio» fue su primera película como protagonista, dirigida por Ricardo Núñez, seguida de Tremolina, proviniendo de los Álvarez Quintero. El título más popular fue Malagueña interpretada con Antonio Molina. Tras firmar un contrato con Benito Perojo, rodó otras siete películas en la década de los cincuenta e interpretó la Revista Lava la señora lava el caballero, junto a Tony Leblanc.

Lolita SevillaEn 1969 publicó un álbum en el que se incluye la canción «Morriña», que interpreta en gallego. Este LP está compuesto de doce temas entre los que destacan: «Ciego en Granada», «La hija de Don Juan Alba», «Con las bombas que tiran», «Si yo tuviera rosas» y el villancico «Noche de Navidad». Ese año también ofreció un recital en la capital francesa.

En 1978 grabó para el programa Cantares, en el cual interpretó «Una jaca cartujana», «La hija de Don Juan Alba» o su gran éxito «Cántame un pasodoble español». Años antes, en 1972, publicó un álbum donde aparecen «La Zarzamora» o «La dulce habanera». El 19 de octubre recibió una carta de agradecimiento del embajador de Bruselas por una actuación en esta ciudad.

Entre los reconocimientos que se le han otorgado a Lolita Sevilla destaca el título de Hija adoptiva de Torrevieja, el cual posee desde 1987, el galardón «Caballa de oro» que se le dio en 1970 o el de novia de Cádiz, reconocimiento que se le prometió en 1961 al caerse de una carroza y se le entregó oficialmente en el año 1975.

En 1996, recibió el premio «Tenedor de oro» entregado por la Asociación de Empresarios de la Hostelería de Torrevieja. Medalla de oro al mérito artístico, concedida por la revista «Magazine 73» de Bogotá. Falleció en el hospital Gregorio Marañón de Madrid el 16 de diciembre de 2013 a los 78 años.