El color llega al barrio de Santa Cruz. Geranios, gitanillas y petunias poblan balcones en uno de los enclaves más turísticos de Sevilla. La Asociación de Vecinos del Barrio de Santa Cruz anima a los residentes a colocar estas plantas en sus fachadas, una forma de que la zona luzca con todo su esplendor en plena Semana Santa.

Unas 300 macetas ya han encontrado su sitio en pleno centro del Casco Antiguo de Sevilla. Los vecinos de Santa Cruz adornan sus casas «para cooperar a mejorar la ciudad y dejarla bonita en estas fechas», explica la presidenta de esta asociación, María José del Rey.

En total se han repartido entre los vecinos 300 macetas de tres especies «genuinamente típicas de Sevilla», afirma la representante vecinal. Una actividad autogestionada por la asociación sin la colaboración de instituciones, todo «por amor al arte». De hecho, «no hay beneficio económico; las macetas se venden al mismo precio que se compran en el vivero», afirma Del Rey.

La idea ya suma cuatro ediciones y «cada año va a mas», explica la presidenta, quien anticipa la voluntad de la asociación en organizar «algunas visitas a los patios». «Hay que fomentar este tipo de actividades porque los turistas no vienen a ver las tiendas de souvenirs o restaurantes, buscan pasear por las callejuelas y entrar en los patios», afirma Del Rey.

Sin apoyo municipal, la asociación ha distinguido en los últimos años a los vecinos que más colaboración han prestado al engalanar sus fachadas. «Nos gustaría, porque lo creemos imprescindible, tener el apoyo de la Delegación de Turismo para que impulse la creación de unos premios, que tengan más renombre que los que podemos dar nosotros como asociación», detalla la presidenta.

Vecinos, hoteles y restaurantes ya han mostrado su apoyo a esta iniciativa adquiriendo macetas. «La primera institución en hacerse con los geranios ha sido el Consulado francés, que tiene su sede en la plaza de Santa Cruz», explica María José del Rey. Para promover esta actividad entre los vecinos, la asociación envió unas 600 cartas a los residentes y comerciantes de la zona invitándolos a participar.

Todo, para que el barrio se llene de color en unas fechas en las que sus calles son especialmente visitadas.