El portavoz municipal de Izquierda Unida en Sevilla, José Manuel García, ha asegurado este miércoles que las protestas vecinales de estos días contra los efectos de la movida nocturna y la proliferación de botellonas en distintas zonas de la capital hispalense vuelven a poner de relieve, «de manera muy gráfica», el »auténtico fraude democrático» que en estos momentos representa el alcalde del PP, Juan Ignacio Zoido, quien «en este tema, como en tantos otros, no ha hecho más que mentir a los ciudadanos y faltar a su palabra».

Según García, Zoido está «probando su propia medicina», tras haber utilizado irresponsablemente este asunto cuando era líder de la oposición para desgastar al anterior Gobierno municipal. Pero «el tiempo coloca a cada uno en su sitio y hoy vemos que quien tanto prometió el fin de las botellonas en Sevilla, si resultaba elegido alcalde, no ha solucionado un problema que, por si fuera poco, ha reaparecido últimamente con fuerza en bastantes lugares de la ciudad como la Alfalfa, el Arenal o la Alameda», ha aseverado.

«La realidad es que, a pocos meses de que concluya el mandato, Zoido ha fracasado también en esta materia, mostrándose incapaz de alcanzar un equilibrio entre el ocio, el negocio y el derecho básico al descanso», ha apuntado el portavoz de IU. «Y sólo cuando los vecinos se han movilizado y denunciado en los medios o en las redes sociales la insufrible situación que padecen, es cuando el PP ha reaccionado avanzando varias medidas de cara a la galería y que, a estas alturas, ya no se las cree nadie, sobre todo, teniendo en cuenta la falta de personal de la que adolece la plantilla de la Policía Local», ha enfatizado García.

El PP busca «ganar tiempo»

Así las cosas, desde IU sostienen que el aumento de la presencia policial comprometida por el Gobierno local en zonas como la Alfalfa o la idea de favorecer una mayor coordinación entre el Ayuntamiento y los afectados por la movida nocturna sólo son «buenos propósitos» y «palabrería hueca» con la que Zoido busca «ganar tiempo» y «calmar puntualmente la ira de muchos vecinos que, desesperados ante la no resolución de su problema, se han puesto en pie de guerra contra el Consistorio».

Según ha precisado García, en sus continuas visitas a los barrios de Sevilla, las quejas de los vecinos por la «pasividad e indolencia» del PP ante el fenómeno del botellón «se han convertido ya en todo un clásico». Y es que, tres años después de su victoria electoral, «clama al cielo la ineficacia de Zoido a la hora de hacer cumplir la normativa en materia de ruidos, limpieza y prohibición de consumo de alcohol en la calle».

Sin ‘botellódromo’ ni políticas preventivas

Al hilo de esto, García ha recordado cómo, nada más asumir la alcaldía, Zoido renunció a habilitar el botellódromo que el anterior Gobierno local proyectó en el Charco de la Pava, plegándose así a los intereses de la patronal hostelera sevillana. «En su lugar anunció la creación de una serie de espacios de recreo temáticos para jóvenes de los que nunca más supo nada». «Si hoy contásemos con esos equipamientos probablemente este conflicto ya no existiría o, al menos, se habría reducido notablemente», ha apostillado.

Pero, «no contento con eso» –ha rememorado García–, Zoido desmanteló también los distintos programas de ocio alternativo nocturno que IU había venido promoviendo desde la Delegación de Juventud del Ayuntamiento y, entre cuyas actividades, se incluían talleres de teatro, cine, cómics, juegos de rol y de mesa, bailes latinos, etcétera. «Todo eso, lamentablemente, se perdió con la llegada del PP al gobierno de Sevilla», ha remarcado.

«Si la mayoría de los jóvenes están parados y el Ayuntamiento no ofrece alternativas de ocio saludable, no es de extrañar que muchos chavales acaben consumiendo alcohol en la vía pública», ha señalado García, quien advierte que la erradicación del fenómeno del botellón requiere de políticas integrales y de medidas preventivas y educativas. «Pero el PP sólo entiende de multas y de represión», ha lamentado.

En este sentido, García afirma que Izquierda Unida apuesta firmemente por reactivar la Delegación de Juventud que el PP ha vaciado de contenido; por impulsar una oferta cultural y lúdica continua en los barrios como alternativa a la botellona; y por retomar el proyecto de habilitar un espacio autónomo de ocio para jóvenes, donde estos puedan desarrollar diferentes actividades, como música o deporte, y también tomar algo.

Una ordenanza de ruido que rechazan los colectivos

Por último, García ha recordado que el mandato de Zoido pasará a la historia por la aprobación de una nefasta Ordenanza contra la Contaminación Acústica, que salió adelante con los únicos votos del PP y el rechazo de los colectivos afectados y que, entre otros despropósitos, permite abrir bares con música colindantes a viviendas y no considera los veladores como emisores de ruido. Una norma, en definitiva, que vulnera el derecho al descanso de muchos sevillanos.

«Al igual que pasa con el empleo, la vivienda, la movilidad, el urbanismo o el deporte, en materia de convivencia Zoido también le ha fallado a los sevillanos», ha recalcado García, quien cree que, llegados a este punto, «ya no hay margen en el presente mandato para revertir esta situación». Urge, por tanto, «un cambio de gobierno para que la ciudadanía recupere el protagonismo perdido y para que la política municipal se ponga al servicio de la mayoría social y no de los intereses de unos pocos, como ocurre con el PP», ha sentenciado.