El portavoz municipal de Izquierda Unida, José Manuel García, ha exigido este lunes al Gobierno de Juan Ignacio Zoido (PP) que «no asfixie más» al colectivo Rompemoldes y que acceda de una vez a reducir los alquileres de los locales-talleres de San Luis 70 con el fin de garantizar la actividad que allí desempeñan una veintena de jóvenes artesanos desde hace un par de años.

García ha comparecido ante los medios, junto a dos de estos emprendedores, Vanesa Galán y Pablo Fernández, para denunciar públicamente las trabas que el PP viene poniendo a este «importante proyecto socio-económico» y para dar a conocer la moción que su grupo político llevará al próximo Pleno municipal con el objetivo de que el Ayuntamiento «rectifique y se digne a apoyar a estos artesanos».

En concreto, Izquierda Unida solicita a Emvisesa que renegocie las rentas de los talleres de San Luis 70 y los adapte a la actual situación de crisis, ya que en estos momentos los precios de estos alquileres resultan «excesivos» y suponen una carga «imposible de soportar» para los artesanos. Prueba de ello es que algunos ya han se han visto obligados a abandonar este espacio y otros se lo están planteando seriamente.

«Lo que queremos es que el Gobierno de Zoido no actúe como una inmobiliaria y que apueste por un proyecto que nació como una pieza clave de la reactivación comercial y económica de la zona norte de Casco Antiguo», ha manifestado García. De ahí que IU también abogue en su moción por la revisión a la baja de los gastos de mantenimiento del edificio, «que no han dejado de subir considerablemente en estos dos años», y por la aplicación de bonificaciones en el pago de determinados impuestos para paliar así los perjuicios que estos jóvenes emprendedores vienen sufriendo por las obras que Emasesa acomete en la calle San Luis.

Por otro lado, Vanesa Galán ha subrayado la falta de interlocución del Gobierno municipal con su colectivo. «Sólo pedimos que se sienten con nosotros y que escuchen nuestros problemas, pero hasta ahora se han negado a cualquier tipo de diálogo», ha apuntado la artesana, quien también ha destacado la ingente actividad cultural que Rompemoldes lleva a cabo en San Luis 70. «Realizamos una labor muy importante de la que el Ayuntamiento debería presumir, pero lamentablemente sólo nos pone obstáculos», ha remarcado.

Por su parte, Pablo Fernández ha hecho hincapié en el «aliciente» que este proyecto significa para el turismo del barrio San Luis, al margen de favorecer la creación de un tejido artesanal en la zona que había desaparecido. Por eso, no entiende que el Ayuntamiento no sólo no lo potencie, sino que encima cobre a los adjudicatarios unos alquileres de todo punto inasumibles.

Cabe recordar que las viviendas-talleres de esta promoción fueron asignadas a personas artesanas con ingresos que no superan 2,5 veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), es decir, los 16.000 euros al año. Sin embargo, sólo la suma del arrendamiento y del pago de las cuotas de autónomo ya equivale en la actualidad a esa cantidad económica. De ahí las dificultades con las que esta veintena de emprendedores se encuentra para poder seguir desarrollando su proyecto vital y profesional en este enclave.

Para el portavoz de IU, las peticiones de los integrantes de Rompemoldes son «elementales y de puro sentido común». Por ello, ha instado al Gobierno de Zoido a «entrar en razón» y a atenderlas antes de que sea demasiado tarde y la ciudad pierda una iniciativa social y de autoempleo tan innovadora e interesante.