Cantar bingo contra la crisis. La Comisión de Caridad de la Hermandad Sacramental de la Soledad de San Lorenzo organiza un bingo solidario en la casa Hermandad. El precio de la entrada es de 10 euros e incluye la merienda y tres cartones para jugar tres partidas a lo largo de la velada.

«La caridad es primordial para esta hermandad», asegura el consiliario de Caridad de la Soledad de San Lorenzo, José Luis Rodríguez Pavón. «La necesidad ha aumentado en los últimos años y de ahí que estemos buscando fórmulas que aumenten los ingresos para repartir entre los más necesitados», explica. «De ahí que se haga este bingo», detalla.

En los últimos tres años se ha triplicado la demanda en el economato. «Habitualmente acuden a la Casa de Hermanad personas con peticiones concretas, que le paguemos el recibo de la luz, del agua, le demos algo de dinero o le compremos un cochecito para niños», afirma Rodríguez Pavón. Una parte de esa ayuda sale de iniciativas como el bingo, que se celebra una vez al año dentro del primer trimestre. En la edición de 2012 se consiguió superar la cifra de 1.200 euros.

«Principalmente participan hermanos pero las puertas están abiertas a todos lo sevillanos; y, normalmente, con nosotros vienen personas ajenas a la hermandad pero que colaboran con esta iniciativa», explica una de las hermanas, María del Mar García.

Los preparativos se reparten entre un nutrido grupo de trabajo en el que las mujeres de la hermandad toman la voz cantante. «Nos organizamos para que cada una prepare un tipo de dulce, así no supone un gran gasto», explica esta hermana. Medias lunas, bizcochos, rosquitos, pestiños, tartas de nata y chocolate o torrijas. Las mujeres, protagonistas.

«Las mujeres son muy importantes para esta hermanda, y cada vez más importantes», destaca el Hermano Mayor, José Ramón Pineda. «Es importante estar rodeados de gente con ganas de trabajar, cuantos más somos más fácil es tirar del carro», afirma. «En definitiva eso es hacer hermandad», asegura.

Iniciativas pioneras

Además, ha hermandad desarrolla una iniciativa pionera que está en marcha desde hace escasas fechas. «¿Darías un euro por amor?» es el nombre de la campaña que trata de conseguir que cada hermano aporte un euro al día para fines concretos de caridad. Microcréditos, becas de estudio, clases de formación… La propuesta discurre de forma paralela a la restauración de la capilla de Roca Amador, finalizada a finales de 2012. La idea se está intentando exportar a otras hermandades. En ella, además de los hermanos, se busca la implicación de empresas colaboradoras.

En esta línea, en 2013 se cumplen 50 años del sobre de caridad. «Si puedes mucho, mucho; si poco, poco; y si nada, nada», reza el lema que ha acompañado a esta campaña durante estos años. Desde la hermandad se ha enviado unas cartas a los hermanos de menor edad para que recojan estas huchas vacías y las devuelvan llenas el día de la estación de penitencia.

«No es solo el valor económico, lo importante es transmitir el sacrificio a las nuevas generaciones», destaca Pineda. En solo tres días ya se han repartido unas 50 huchas.