Tres de cada cuatro sevillanos valoran positivamente la construcción de un acuario en el Muelle de las Delicias. El 63 por ciento de los encuestados en el último barómetro socioeconómico de la Fundación Antares, publicado en enero, apoyaría esta nueva edificación, que causa especial simpatía entre los vecinos del distrito Casco Antiguo.

Como cada año el Barómetro de la Fundación Antares realizado por el Centro Andaluz de Prospectiva muestra una radiografía de la situación, preocupaciones y valoraciones de los sevillanos sobre su ciudad, hábitos y preferencias. El paro, la crisis económica, la limpieza y el transporte público son las principales preocupaciones de los sevillanos pero estos no son los únicos datos reveladores sobre la sociedad hispalense.

Respecto al acuario del Muelle de las Delicias, los vecinos más reticentes son los del distrito Macarena, que en un 22,9 por ciento, ven muy mal el proyecto. Más tibios se muestran en distritos como Nervión, San Pablo-Santa Justa o Cerro-Amate. Tras Casco Antiguo, los distritos Sur, Los Remedios, Este-Alcosa-Torreblanca, Triana o el Distrito Norte.

El acuario era la principal atracción de ocio del Muelle de las Delicias, ya remozado y con dos restaurantes nuevos. El plan especial se retrasó tanto que la primera piedra del acuario (con 67 peceras) no se puso hasta octubre de 2006. Se anunció que se abriría en primavera de 2008. El parón de la obra se produjo en agosto de 2009. El Puerto se vio obligado a rescatar la concesión administrativa después de que la firma promotora Nuevo Mundo paralizase los trabajos sin previo aviso, alegando que sin los seis millones de euros de ayudas comunitarias que esperaba no podía pagar los 20 millones que costaba la obra debido a la crisis del sector del ladrillo.