El Domingo de Ramos ya ha empezado en la casa hermandad de la Soledad de San Lorenzo. Las palmas que reciben la Semana Santa ya se rizan en las manos de un grupo de hermanas en el taller de palmas trenzadas. Una iniciativa que ha llamado la atención de participantes de la provincia de Sevilla y Cádiz.

Movimiento frenético de los dedos. Sobre ellos giran hasta diez cabos. Los necesarios para trenzar las palmas que el Domingo de Ramos se bendecirán en el altar mayor de la parroquia de San Lorenzo. Pura artesanía, que repite por segundo año consecutivo en la Hermandad de la Soledad de San Lorenzo.

Detalle de las manosUna iniciativa que parte del interés de las hermanas de difundir esta práctica y que ha sido bien recibida por el resto de la hermandad y de mujeres participantes de pueblos como Alcalá del Río o Bornos. «El año pasado empezamos con 13 alumnas y este año ya vamos por 21», explica la secretaria de la Hermandad, Aurora Fernández, que imparte el taller junto con otras hermanas de la Soledad de San Lorenzo.

Trenzados, enrejados, caracolitos… La técnica, que ha ido corriendo entre las hermanas, parte de «Juan Ortega –delegado de Cultura en el Ayuntamiento de Sevilla por el Partido Andalucista–, que la aprendió a su vez de su madre y de su abuela y que riza las palmas de la hermandad de la Borriquita», detalla Aurora.

Un trabajo fácil pero con complicaciones
Fácil para muchas pero con dificultades a salvar, como los enrejados, una de las técnicas que más se atraviesan a las participantes. Las clases tienen una duración de tres días, de lunes a miércoles, en horario de 17.30 a 20.00 horas. Tiempo suficiente para conocer las técnicas básicas y para terminar un trabajo que a partir del Domingo de Ramos lucirá en los balcones. «Cuenta mucho trabajo hacerlas, pero quedan preciosas», confiesa una de las participantes.

A tenor de los números, el taller ha gustado mucho entre las hermanas de la Soledad de San Lorenzo. El taller ha visto duplicado su número de participantes incorporando a alumnas de otras hermandades de Sevilla, de la provincia y de Cádiz. El objetivo, aprender lo máximo posible para poder impartir un taller similar en su hermandad.

«No decimos a nadie que no, esta abierto para todo el mundo», asegura Aurora. El precio, lo que cueste la palma y una pequeña donación para la caridad de la hermandad. La principal limitación es «el espacio, en la casa hermandad cabemos los justos», explica Aurora Fernández.

Publicado el 5 de marzo de 2013