«Ella es tabernáculo de Dios y Puerta del Cielo». La Macarena vuelve a coronar el arco al que da nombre después de que el Ayuntamiento haya restaurado este retablo cerámico, uno de los más conocidos de la ciudad, realizado por Manuel Rodríguez y Pérez de Tudela de en 1922 e inaugurado un año después por la infanta María Esperanza de Borbón. La pieza mural llega casi un año después de que fuese retirada ante el riesgo de desprendimiento que sufría.

Todo está como hace 90 años. El azulejo de la Macarena, de 2,25 por 2,85 metros, vive una segunda juventud tras la restauración a la que ha sido sometido. La mejora ha consistido, según explican en la web oficial de la Hermandad de la Macarena, en la retirada del paramento, clasificación, documentación, croquis de ubicación, proceso de limpieza y restauración del mismo. Las piezas sustituidas han sido realizadas por el ceramista José María Campos.

El arreglo del retablo ha sido llevada a cabo en la empresa Alféizar Restauraciones Andaluzas, que suma un amplio curriculum en la restauración de materiales cerámicos y coordinadas por la gerente de la misma, María Cristina García Lorenzo.

Azulejo de la Macarena

La historia del azulejo que custodia el Arco de la Macarena se remonta al año 1922. Se trata del cuadro cerámico de la Esperanza que se inaugura el 27 de mayo de 1923 por la infanta María Esperanza de Borbón. El retablo nace de las manos del ceramista Manuel Rodríguez y Pérez de Tudela, «uno de los más fecundos y notables artistas decoradores de loza trianera, siendo el primero que aplicó la técnica al ‘aguarrás’ a los azulejos pisanos, pues la había aprendido en su etapa en La Cartuja», explica Jesús Palomero Páramo en el libro «Ciudad de retablos», editado en 1987 y que recoge la página web el experto Martín Carlos Palomo García en un artículo sobre el azulejo macareno.

El del Arco es el último retablo que salió del taller de Manuel Rodríguez y Pérez de Tudela, premiado en múltiples certámenes y exposiciones de cerámica, como las de Sevilla (1905, 1908 y 1911) y Méjico (1910). «Para pagar su factura se organizó una suscripción popular, que alcanzó la suma de 1.018 pesetas», detalla Palomero Páramo. «Su cocción defectuosa hizo que se retocase al óleo y aparece flanqueado por los escudos de España y Sevilla, a la derecha y los de la Hermandad Macarena, a su izquierda», añade.

Detalle del azulejo

El 23 de septiembre de 1995, dentro de los actos conmemorativos del IV Centenario fundacional de la Hermandad de la Macarena, tuvo lugar un Solemne Pontifical con el paso de la Virgen bajo el Arco, oficiado por el Arzobispo de Sevilla Fray Carlos Amigo Vallejo, con asistencia de numerosas personalidades, entre ellas Sus Altezas Reales Pedro de Orleans y Esperanza de Borbón. Esta última era la misma que en su juventud asistiera como madrina a la ceremonia de bendición del retablo cerámico que corona el Arco de la Macarena desde el 27 de mayo de 1923, explica en su web Palomo García, uno de los mayores expertos de la cerámica artística sevillana.