Sevilla se ha sumado a las ciudades participantes del Día Mundial de Tejer en Público. La cita, organizada por la empresa sevillana I do proyect, ha contado con la participación de más de 100 mujeres que han adornado el monumento a Murillo con cadenetas de ganchillo y punto.

Las altas temperaturas registradas, que rondaban los 40 grados, este viernes no han servido de excusa a los participantes de la primera edición del World Wide Knit In Public Day (WWKIPD) en Sevilla. Armadas con hilo y agujas, en sus diversas variantes -punto y ganchillo-, las participantes han ido coloreando con cadenetas de eslabones la estatua de Bartolomé Esteban Murillo situada en la Plaza del Museo.

Mujeres tejiendo«Las cadenas simbolizan la solidaridad que nos hace sentir esta afición común», explican las organizadoras en el díptico repartido. I do proyect, responsables en Sevilla de esta acción es una empresa formada por cuatro mujeres, tres arquitectas y una publicitaria, que organizan talleres de manualidades bajo el lema setentero del movimiento punk «Do it yourself» (Hazlo tú mismo).

«El World Wide Knit In Public Day nació en Estados Unidos en 2005 y en la edición de 2012 se celebró en 42 países en los que se llevaron a cabo 617 eventos», explica una de las organizadoras, Raquel Vallejo, de I do proyect. «En España se ha celebrado en Madrid, Barcelona, Cádiz, Zaragoza o Valencia», enumera.

A las participantes se les entrega al llegar lana y agujas de forma gratuita pero a cambio de una aportación voluntaria que se destinará al Banco de Alimentos de Sevilla. La organización del Día Mundial de Tejer en Público en Sevilla ha contado con la colaboración de la Delegación de Participación Ciudadana y el patrocinio de Crealia y la Asociación Empresarial de la Mercería y Fornitura.

Además, la cita ha contado con la presencia de varios grupos de amantes del ganchillo como son No8Das, Devanalana, Mildred Mola e Isadora. «Es una buena oportunidad de ponernos cara y conocernos físicamente, ya que muchas interactuamos por las distintas redes sociales», detalla Raquel, quien explica el posible auge del ganchillo como tendencia.

«La crisis económica ha antepuesto el valor de las experiencias al del consumismo», detalla Raquel. «Todo lo que sea artesanal, hecho por ti mismo… eso engancha a la gente», explica.

Una chica tejiendoEl ejemplo está en el grupo No8Das, un grupo de tejedoras que se reúnen cada miércoles en el bar Los Alcázares de La Encarnación para intercambiar técnicas, trucos y, sobre todo, echar un rato entre amigas. «Somos un grupo agradable al que cualquiera puede unirse», explica Celia Díaz, que llegó a grupo en febrero. «Tenemos una afición común, nos gusta el ganchillo», confirma.

El grupo, formado por mujeres de entre 20 a 60 años, surge a través de una red social internacional Ravelry (A knit and crochet community). «No damos clases, aprendemos unas de otras», asegura. El beneficio: «Relaja y contando puntos consigues desconectar; resulta muy satisfactorio ver las piezas finalizadas», detalla.

Tejiendo han pasado las horas. Los eslabones de lana han ido adoptando forma de cadenetas. Unas risas y las orgullosas participantes en el Día Mundial de Tejer en Público han lanzado la típica pregunta «¿Cuándo es la próxima?».