La Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía ha adjudicado a la empresa Freyssinet, por 1,13 millones de euros y con un plazo de ejecución de ocho meses, la rehabilitación del antiguo Convento de Santa María de los Reyes, ubicado en la calle Santiago, en el centro histórico de Sevilla.

Según ha informado la Consejería de Fomento en un comunicado, este inmueble, de interés patrimonial y datado entre finales del siglo XV y principios del XVI, forma parte del patrimonio de la Junta desde hace casi 30 años, período durante el cual ha sido sede de actividades culturales y formativas, como exposiciones y ciclos de conferencias relacionados con la vivienda, la movilidad o la arquitectura, o cursos formativos de la Administración autonómica.

El departamento que dirige Elena Cortés inició en octubre el concurso público para que las empresas interesadas pudieran presentar sus ofertas. De entre las 31 propuestas recibidas, la intervención se ha adjudicado a la compañía Freyssinet, que firmará el contrato el próximo mes de enero para que los trabajos puedan iniciarse en el primer trimestre de 2015.

En este sentido, las obras de restauración del complejo, que cuentan con Fondos Europeos de Desarrollo Regional (Feder), engloban la construcción conventual y espacios libres, «con el fin de lograr la adecuación de los inmuebles en uso y la consolidación del resto del conjunto de interés patrimonial para mantenerlo en un estado óptimo y prepararlo para una futura intervención que lo adecue definitivamente».

La Consejería acondicionará también parte de los espacios libres del conjunto para su uso por el público en general y para la realización de actividades culturales. Asimismo, el proyecto contempla una serie de actuaciones que se concretan en el repaso general de acabados y adecuación funcional de instalaciones en la zona actualmente en uso, así como la mejora de las condiciones de accesibilidad y eliminación de barreras arquitectónicas.

Además, se llevará a cabo la consolidación estructural y de cubiertas que garanticen «la estabilidad y estanqueidad de los inmuebles de la zona de interés patrimonial pero sin uso», a lo que se suma el acondicionamiento de los patios del compás y claustro como espacios libres de uso público -instalaciones, urbanización, mobiliario urbano, vegetación, acabados-.

A su vez, la Consejería intervendrá sobre el adarve desde la calle Santiago, eliminando la maquinaria obsoleta de climatización y de gran impacto visual, integrando los elementos de interés histórico –arbolado centenario y noria– existentes en esta zona.

Aristocracia judeoconversa

Santa María de los Reyes de Sevilla se asienta sobre lo que en origen fueron unas casas principales pertenecientes a un miembro de la aristocracia judeoconversa de Sevilla y que finalmente se convirtieron en el palacio de los duques de Veragua.

La Junta ha explicado que la heráldica conservada en tres capitales del patio y otros restos llevan a datarlo en torno a 1600, por lo que algunos historiadores aseguran que esa parte de la construcción sería el último patio del Renacimiento sevillano. De esas casas palaciegas no sólo se conserva la traza, los muros, los ombúes y el patio de columnas de Génova, sino también los elementos decorativos como fragmentos de azulejos con motivos artísticos y de yeserías góticas y renacentistas.

Asimismo, entre 1628 y 1635 el complejo fue sede del Tribunal del Santo Oficio sevillano. Según Fomento, ante el abandono de sus propietarios, que se trasladaron a la corte, en 1635 las dominicas descalzas del Convento de Nuestra Señora de los Reyes compraron las casas a los duques de Veragua, asentándose hasta 1970.

Este uso religioso es el que ha primado, no obstante el edificio fue también panteón y memoria de dos personajes del barroco sevillano, la Madre Francisca Dorotea y el poeta Juan de Salinas.

En este sentido, la construcción ha experimentado dos ampliaciones, la del siglo XVIII, cuando se construyó la nueva iglesia y se volvió a trazar el claustro conventual y la de principios del siglo XIX, cuando se adosó el nuevo noviciado a la crujía norte del patio. A las obras del siglo XVIII, de estilo barroco, se asocia el arquitecto Diego Antonio Díaz, uno de los maestros mayores de la ciudad, el alarife Francisco Jiménez Bonilla o el retablista Manuel García de Santiago.

El antiguo convento se distribuye en tres áreas en función de su estado actual. El área rehabilitada a principios de los 90, en uso actualmente y de máximo interés patrimonial, correspondiente a la zona de la iglesia, coros –alto y bajo– y resto de dependencias de administración y servicio con acceso desde la calle Santiago a través del espacio libre del antiguo compás del convento.

En cuanto a la segunda zona, la Junta ha destacado que también es de interés patrimonial, pero no tiene uso debido «a su delicado estado general de conservación y falta de dotación de instalaciones». Esta área se corresponde con el antiguo claustro y dependencias anexas –refectorio, sala capitular, ropería, cocinas, lavaderos–.

Por último, se configura un tercer ámbito correspondiente a las antiguas huertas, que es un espacio libre con determinadas edificaciones con menor interés arquitectónico –antiguas celdas y almacenes–. En conjunto la superficie sobre la que se intervendrá se cuantifica en 2.500 metros cuadrados.

En este contexto, el «Programa de Rehabilitación del Patrimonio de Interés Arquitectónico» es una línea de intervención, por la que apuesta la Junta, para lograr «la recuperación de edificaciones que, por su riqueza y sus cualidades arquitectónicas, constituyen un legado que conservar y mejorar». Este tipo de proyectos, que se suele llevar a cabo en ciudades medias y núcleos rurales, se ejecuta sobre ayuntamientos, cillas, tercias y pósitos, equipamientos públicos y teatros, que gracias a esta acción adquieren nuevas funciones de servicio público.