Los trabajadores de la delegación Territorial de Fomento, Vivienda, Turismo y Comercio han entregado en la mañana de este viernes casi 700 kilos entre comida, ropa y productos de higiene personal al comedor social de San Juan de Dios. La iniciativa, que surgió de forma improvisada, tendrá continuidad en los próximos años.

«La idea surgió de un café», explica Ana Romero, la precursora de esta iniciativa. «Estábamos desayunando y se nos ocurrió hacer una colecta solidaria, fuimos al comedor social de San Juan de Dios para conocer qué necesitaban y de ahí surgieron las tres cajas en las que hemos dividido la recolección: una para ropa, otra para productos de primera necesidad y una tercera para alimentos», explica.

Pero no solo eso. «También decidimos poner una hucha y, con lo recaudado, hemos comprado carne, algo que según nos dijeron en el comedor, necesitan mucho», detalla. «Muchas veces entregamos lentejas y garbanzos, pero a eso hay que echarle algo más para hacer un guiso», asegura Ana.

Estos empleados públicos iniciaron la colecta a principios de noviembre y en ese tiempo se ha recogido un total de 280 kilos de ropa, 140 de productos de higiene personal, 170 de alimentos no perecederos y 60 kilos de carne. «Instalamos las cajas en las dos sedes de esta delegación, la parte de Obras Públicas en la calle San Andrés y la de Turismo en Trajano, y elegimos el destinatario de la ayuda por la cercanía con el comedor social de San Juan de Dios, que está en la calle Misericordia», explica la trabajadora.

«El resultado ha sido más que satisfactorio», afirma Ana. De hecho, según han asegurado los trabajadores, se van ha dejar dos huchas de forma permanente en las dos delegaciones para ir reuniendo dinero e ir donando asiduamente. «Que no se quede aquí, ya sabemos que se puede hacer las cosas siempre que se tenga la iniciativa», desvela Ana.

La entrega de lo recolectado se ha realizado con la colaboración de la delegación Territorial de Fomento, Vivienda, Turismo y Comercio. «Pedimos permiso para poder instalar estos puestos de colecta y no han puesto ningún impedimento; todo lo contrario, desde el primer día han colaborado con nosotros y hoy nos han cedido una furgoneta para poder llevar las cajas al comedor», concluye.