Una pequeña parte de la muralla de la Macarena ha caído en la mañana de este miércoles en las inmediaciones del Arco sin causar daños ni desperfectos a vecinos y vehículos. La pieza, unos dos kilos de aglomerado, ha sido retirada por Lipasam con la colaboración de la Policía Local y una dotación de los Bomberos.

El desprendimiento de una pequeña parte de la muralla ha tenido lugar entre las nueve y las diez de la mañana en la calle Macarena, frente a la vivienda del número 14 -entre el Arco y la puerta de Córdoba-. Según relata la persona que dio aviso al 010, Carmen de la Puente, el aglomerado ha caído desde unos dos metros de alto de uno de los paños sin que en ese momento estuviese transitando nadie por la calle. A apenas unos metros se sitúan los veladores de uno de los bares de la zona, transitada por turistas.

Los restos caídos, una amalgama de cantos rodados y cemento, han quedado en mitad del acerado por lo que el tráfico de vehículos no se ha visto afectado. Tampoco han sufrido desperfectos los coches aparcados, ya que el estacionamiento se sitúa en el lado contrario de la calle.

Detalle de la parte de donde se ha desprendido parte de la muralla

«Menos mal que ha caído por esta parte de la muralla y no por la que da a la barbacana, donde siempre hay indigentes a los que les podría haber hecho daño», explica Carmen, que lleva 36 años trabajando en un establecimiento justo enfrente de donde ha caído la piedra. «Cuando llegué a abrir a las nueve de la mañana no estaba, estoy segura; ya la vi a las diez, cuando salí a desayunar», afirma. «Di aviso a las 10.20 horas y pronto llegaron dos policías, operarios de Lipasam y un coche de Bomberos, que comprobaron que las piedras colindantes estaban afianzadas», añade.

No es la primera vez que Carmen da aviso de un incidente protagonizado por la muralla. Este verano tuvo que alertar también de la existencia de un árbol, que crecía en el interior de uno de los torreones. «No era un arbusto, porque estaba ya bastante alto y se veía desde abajo», detalla. Operarios de Parques y Jardines lo cortaron dejando en evidencia un tronco de unos veinte centímetros de diámetro.

«Esta zona la arreglaron para la Expo 92, no se hace nada desde entonces», critica un vecino al pasar. La presencia de hierbajos es notoria en la mayor parte del perímetro amurallado, una situación que se podría acentuar con la inminencia de las lluvias. Las raíces perforan el aglomerado y causan, en muchos casos, desprendimientos como el registrado este miércoles.

Las murallas de Sevilla, que están catalogadas como Bien de Interés Cultural (BIC) y Patrimonio Histórico de España, datan de la época romana sufriendo continuas remodelaciones ejecutadas en los periodos visigodo, islámico y castellano. Durante toda la historia de Sevilla han servido como cercas militares como defensa de la ciudad.