Los vecinos de la zona norte del Casco Antiguo de Sevilla han amanecido con olor a quemado. Prácticamente todos los contenedores del Pumarejo han ardido en la madrugada del jueves al viernes. Este hecho llega tras la desconvocatoria de la huelga de los trabajadores de Lipasam tras alcanzar un acuerdo con la empresa.

Desde la calle Orfila a San Luis, el rastro de cenizas era notable. «Creíamos que nos íbamos a librar de la quema», asegura uno de los comerciantes de la calle José Gestoso, cercana al Metropol Parasol. «Los contenedores han ardido de madrugada, sobre las dos de la mañana; los vecinos han alertado a la Policía y Bomberos y los restos de la espuma eran visible cuando hemos abierto los negocios», explica José Ramírez.

Contenedor quemado en la calle FeriaLos rastros de humo alcanzaban las paredes de las viviendas cercanas a los contenedores de basura. En el entorno, fuerte olor a quemado y a basura, que quedaba expuesta al sol al haber ardido las bolsas de plástico que las contenían. «Esto ha sido como el fin de fiesta», asegura el dueño de la floristería, José Ramírez. La imagen por las calles del centro distaban poco de la ofrecida días antes.

Estampa similar se han encontrado los vecinos y comerciantes del cruce de calles Orfila, Javier Lasso De la Vega y Daoiz. «Hemos llegado a las ocho de la mañana y ha sido imposible abrir los negocios, la zona estaba quemada, aún con los restos de basura quemada esparcida, agua y espuma», explica Antonio, dueño de una panadería en la zona. «Hemos llamado a Lipasam y nos han dicho que ya se pasarían; estuvieron y recogieron parte de la basura, la justa para hacer transitable la zona, porque antes no se podía pasar», explica el comerciante.

«No sabemos quién ha sido, pero nos lo imaginamos; y no lo entendemos porque la huelga se desconvocó anoche», explica otro vecino de la zona. «Parece que algunos de los trabajadores no estaban muy de acuerdo con la votación y el final de la huelga y han decidido despedirse de esta forma», añade otro comerciante de la zona de la calle Feria.

Restos de espuma…

Empleados de Lipasam recogen la basura en la plaza del DuqueEn el cruce de Divina Pastora con la plaza del Cronista, los restos de espuma eran más que visibles. «Hemos pasado hace escasamente media hora y hemos visto cómo empezaba a arder la basura; hemos llamado rápidamente a los bomberos, que han actuado rápidamente para que no volviese a arder», explicaba un testigo de los hechos que, como muchos otros, prefiere mantener el anonimato.

La quema de contenedores contrasta con el frenesí de coches de Lipasam recogiendo la basura en el centro del Casco Antiguo. En la Campana se daban cita hasta dos camiones con varios operarios que dejaban la zona libre de basura. Misma imagen en la plaza del Salvador, donde también recogían parte de los desechos.

… y de basura

Aunque la alegría va por barrios. En el Arenal, en las inmediaciones de la calle Adriano, la basura sigue acumulándose; mientras que en García de Vinuesa, las montañas de basura de días atrás habían desaparecido. En la calle Arfe, basura, pero menos que en los días de la huelga; y en el Arco del Postigo, una de las zonas más castigadas por la acumulación de residuos, prácticamente todos los contenedores estaban vacíos.

En Hernando de Colón, tránsito para los turistas que van desde la Plaza de San Francisco y la Puerta del Perdón de la Catedral de Sevilla, basura apilada en torno a los contenedores que invaden la totalidad de la acera y obligaban a los viandantes a cruzar la calle para seguir con el paseo.

Entre los trabajadores de Lipasam, alegría, pero a medias. «Estamos contentos de volver al trabajo, pero no como nos hubiese gustado». «Y ahora, a trabajar para dejar Sevilla lo más limpia posible cuanto antes», explicaba uno de los operarios durante la limpieza de las calles.

Fuentes de Lipasam aseguran que serán necesarios entre cuatro y cinco días para limpiar los más de 7.000 toneladas de basura que se han acumulado en los 11 días de huelga que han mantenido los trabajadores de la empresa pública de basuras y que