La biblioteca del centro cívico Cerro del Águila ha organizado esta tarde un taller de cocina china impartido por el gastrónomo Enrique Albarrán, con el objetivo de dar a conocer una parte de esta cultura milenaria. Se trata de una actividad que ha recorrido la historia del país; sus alimentos más típicos -como las distintas clases de arroces, té o vinos-; los utensilios que emplean en la mesa y en la cocina; y el modo en que preparan sus platos estrella.

El taller está dirigido «tanto a profesionales del sector de la restauración como a apasionados de la cocina en general, así como a cualquier ciudadano que tenga interés por una cultura todavía bastane desconocida en Sevilla», ha señalado el profesor. En esta ocasión, unas 12 personas, tanto hombres como mujeres, han seguido atentamente las explicaciones de este gran cocinero que ha estado al frente, entre otros, del restaurante La Raza.

«La comida es una parte muy importante en la cultura asiática, y los chinos la tienen en gran estima. De hecho, uno de sus cocineros más famosos, Yi Yin, llegó a ser Primer Ministro de la dinastía Shang y se desempeñó en el cargo durante 50 años, ya que aplicaba los consejos de la cocina al Gobierno», ha señalado Albarrán.

El ponente ha resaltado aspectos como que «China es el país más poblado con menos terreno para cultivar alimentos» y ha señalado que «cada región aporta a la gastronomía una forma de cocinar aunque, sin duda, la cocina de Cantón es la más conocida fuera del país». Además, ha subrayado que «en el país oriental todos los comportamientos están muy ritualizados, y la cocina no iba a ser menos».

Durante la sesión, el gastrónomo ha señalado que la abundancia de platos, tal y como se conoce en los países occidentales, es sustituida por la «búsqueda del equilibrio entre los cinco sabores básicos (dulce, salado, ácido, amargo y picante)». La vista también juega un papel importante en la presentación de los platos, que buscan la armonía también en los colores. Algunos platos, además, se sirven con fines esencialmente terapéuticos, ya que «el concepto de la complementariedad entre lo frío y lo caliente, heredado de la medicina china, se toma particularmente en cuenta en la gastronomía del sur de este estado».

El taller ha durado alrededor de una hora y media, periodo en el que los participantes no sólo han obtenido una visión general de la gastronomía oriental, sino que se han llevado a casa algunas recetas de los platos más típicos de esta cultura.