Como viene siendo tradición en el colegio Safa Blanca Paloma al llegar la Semana Santa, unos 400 alumnos han participado en una procesión singular que ha recorrido las calles del barrio de Los Pajaritos.

Los niños de tres años de edad han encabezado este cortejo en el que cada curso tenía una función asignada. Así, los más pequeños, desde primero de Infantil hasta quinto de Primaria, han procesionado vestidos de nazareno, con mantilla, como costaleros o como parte de la banda de música que ha acompañado al paso del Cristo y del Palio; y los alumnos de Secundaria se han encargado de velar por la seguridad, estableciendo un cordón perimetral para que esta cofradía realizara su «estación de penitencia» sin ningún tipo de incidencias.

La procesión ha salido desde su «capilla», situada en la puerta trasera del colegio -calle Cigüeña-, para continuar el itinerario por la calle Gaviota, calle Gorrión, calle Codorniz y calle Jilguero, regresando a su «templo» por la puerta principal del centro escolar.

Se trata «de una actividad que venimos realizando hace muchos años en estas fechas, ya que en este barrio hay mucho fervor cofrade», señala el director, Manuel Galán. El objetivo «no es otro que familiarizar a los niños, sobre todo a los más pequeños, con las tradiciones de Sevilla, explicándoles en qué consiste la cultura religiosa que empapa la ciudad en Semana Santa de una manera lúdica y divertida, porque los niños se lo pasan en grande», explica el director.

El atuendo que han lucido tanto los nazarenos como los demás componentes de la cofradía del Safa Blanca Paloma «lo han realizado los propios alumnos durante el pasado lunes y martes, utilizando siempre materiales reciclados como bolsas de basura de color azul y negro y papel, en una actividad en la que todo el colegio se ha volcado», resalta Galán.

Además de la procesión, el colegio organiza también la cuarta edición del Concurso de Fotografía Agustín Pérez Chávez sobre la Semana Santa, en la que participan todos los alumnos de las distintas etapas educativas. Para participar, los estudiantes deberán presentar sus fotografías impresas en formato 10×15 centímetros sobre aspectos que quieran resaltar de la Semana Mayor, y tras la vuelta de las vacaciones, un jurado formado por profesores y alumnos elegirá la imagen ganadora.