Un grupo de niños entre los 6 y los 12 años de edad de Tres Barrios-Amate se han convertido en guías del museo de Bellas Artes y han explicado a sus madres y monitoras de la Asociación Educativa y Social (AES) Candelaria lo que representan algunos de los cuadros y esculturas que acoge la pinacoteca sevillana.

Se trata de alumnos del taller cultural que imparte la asociación, a quienes se les define antes de la visita qué es un museo y se les habla sobre la vida y obra de algunos autores, «para que luego sean los niños los que les expliquen a sus madres lo que han aprendido dirigiendo el recorrido por las distintas salas del museo», señala María José Herranz, miembro del equipo técnico.

Para la mayoría de los niños y de sus madres «es la primera vez que visitan un museo, por lo que llegan con mucha ilusión a cada visita», señala la monitora, quien explica que el taller es el primer año que se imparte pero que «su continuidad está asegurada, pues está teniendo mucho éxito».

La del museo de Bellas Artes es la tercera salida que realizan los alumnos, que ya han visitado el Parque de María Luisa y una ruta de belenes en las fechas navideñas. La próxima escapada será al Real Alcázar de Sevilla, en el mes de marzo.

AES Candelaria trabaja con menores de entre 6 y 16 años de edad de la zona de Tres Barrios-Amate. Por la mañana está centrada en la lucha contra el absentismo escolar en los colegios de infantil y primaria La Candelaria y Victoria Díez y por la tarde organizan programas socioeducativos y llevan a cabo seis escuelas deportivas.

Dentro de las actividades socioeducativas se incluye el taller de cultura, al que se suman actividades de manualidades, ludoteca, un taller de baile, de cine y también de teatro. Por su parte, las actividades deportivas se centran en orientación, multideporte y fútbol sala. Además, ofrecen clases de inglés, de informática y de refuerzo educativo. El año pasado atendieron a un total de 243 niños.

La asociación también trabaja con un grupo de madres de la zona, a través de una «escuela de familias», en donde se incide en «la importancia de que los niños estén escolarizados y de que no falten a clase, incluso en la etapa de infantil, a pesar de que no es obligatoria», afirma Herranz.

La entidad está subvencionada por el programa Caixa Proinfancia y recibe ayudas también del Ayuntamiento de Sevilla y de la Junta de Andalucía. En ella trabajan un total de ocho personas, entre educadores y trabajadores sociales.